Nicholas Ninow, el condenado por el crimen | Fuente: Netwerk24

Un tribunal condenó a cadena perpetua a un hombre que hace un año violó a una niña de 7 años en los baños de un restaurante de Pretoria, un caso que desató una gran indignación en Sudáfrica, donde la lacra de las violaciones deja cada día -según datos policiales- más de un centenar de denuncias. En la audiencia, el acusado, Nicholas Ninow, se declaró culpable de los hechos, pero se trató de lograr una atenuación de su condena alegando problemas de drogas y una infancia de abusos.

Sus argumentos, sin embargo, no convencieron al juez de la causa, Mokhine Mosopa, quien dictó la semana pasada una pena de prisión de por vida por la violación de la menor, cinco años por posesión de drogas y cinco por obstrucción a la justicia. El magistrado consideró que no había circunstancias "convincentes" que siriveran de atenuante y remarcó que el acusado eligió específicamente a una niña como víctima y que no muestra remordimiento creíble.

Pretoria, capital de Sudáfrica

"El acusado es una persona joven (21 años). En el momento (de la violación) tenía una prometida que estaba embarazada de su hijo", recordó Mosopa. En contra de Ninow habían declarado diferentes especialistas que advirtieron del riesgo de reincidencia y de las graves secuelas que aún sufre la víctima. La acusación pedía una pena ejemplar, a pesar de que Sudáfrica vio en directo, en los días previos a la sentencia, dos estridentes audiencias en las que el acusado llegó a recitar un poema para pedir perdón a la víctima.

Violencia sexual en Sudáfrica

Los delitos sexuales representan un grave problema en Sudáfrica, una nación que ostenta cifras récord mundiales de violaciones. Según las últimas estadísticas de la Policía, entre abril de 2018 y abril de 2019, se denunciaron 41.583 casos de este tipo, lo que supone una media de casi 114 violaciones al día. EFE

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