Litzy Hurtado
Litzy Hurtado en una peluquería. | Fuente: Facebook

Una mujer transexual murió el último fin de semana a causa de una puñalada asestada en el pecho por una pandilla de jóvenes en una discoteca en la ciudad de El Alto, vecina de La Paz, en un suceso que investiga la Policía.

Se trata de Litzy Hurtado, de 24 años, quien salió el sábado en la noche con su hermana, que también es transexual, a una discoteca en El Alto, donde ambas fueron insultadas y agredidas por un grupo de jóvenes.

"Las han tratado de maricones, ellas han salido en defensa y el grupo de hombres tenía armas blancas", explicó a la agencia Efe, la representante de la Organización de Trabajadoras Nocturnas de Bolivia, Lily Cortez.

Las dos jóvenes, oriundas de la región oriental de Santa Cruz, estaban afiliadas a esa organización. Según Cortez, la joven que murió recibió una puñalada a la altura del corazón, mientras que a su hermana, de 30 años, le asestaron cinco en el rostro.

El director de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen de El Alto (FELCC), Carlos Prado, informó que la causa de la muerte es un shock hipovolémico, consecuencia de la herida. 

Buscan a responsables

Prado manifestó que realizaron el levantamiento del cadáver la madrugada del domingo de un hospital de El Alto y próximamente revisarán las cámaras de seguridad cercanas a la discoteca para identificar a los responsables del suceso.

Hay tres hombres detenidos por este hecho, según el periódico Página Siete, también de La Paz. Por su parte, el Colectivo de Transexuales, Lesbianas, Gays, Bisexuales (TLGB) de La Paz emitió un pronunciamiento para demandar que se haga justicia.

"Exigimos justicia en este nuevo caso de transfeminicidio porque no podemos seguir soportando la impunidad en este tipo casos", señala el pronunciamiento. En Bolivia, los crímenes de odio no están tipificados como tal en las leyes penales, algo que reclaman las organizaciones TLGB desde hace años.

Según datos de estas entidades, en los últimos años en el país hubo al menos 65 asesinatos de personas TLGB, de los que sólo uno llegó a sentencia, lo que fue posible por el impulso de la familia de la víctima y de los activistas por los derechos de estos colectivos.

EFE