AFP

El ídolo pop canadiense, Justin Bieber,  apareció en el Prudential Center en Nueva Yersey de un modo angelical: vestido todo de blanco, descendió al centro del escenario con alas a los lados mientras casi 20 mil admiradoras gritaban a todo pulmón.

Fuegos artificiales acompañaron su espectáculo, las fans portaron carteles con mensajes de amor a Bieber en cada fila y las luces de los celulares capturando fotos y video brillaron. Si Bieber no se hubiera movido, la arena aún habría estado en frenesí. Y el cantante se aprovechó de esto en su concierto de 90 minutos.

Durante los primeros números sus pasos de baile eran vagos y perezosos, no concordaban con la enérgica de la música, incluso pareció aburrido.

Cuando interpretó el éxito "Beauty and a Beat", no pudo seguir el ritmo de los bailarines.

El cantante canadiense estuvo en mejor forma cantando temas de R&B en lugar de las canciones más animadas que conforman la mayor parte de su más reciente álbum, "Believe".