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El tradicional Festival de la canción italiana de Sanremo vuelve a verse envuelto en la polémica después de que hoy se expulsase a uno de sus concursantes, Morgan, tras haber reconocido en una entrevista que hacía uso de drogas.

Marco Castoldi, conocido con el nombre artístico de Morgan, excéntrico cantante y co-presentador del programa televisivo de éxito "X factor", admitió en una entrevista publicada ayer en la revista Max que usaba cotidianamente cocaína como método para superar la depresión.

Las declaraciones de Morgan, que participaba en Sanremo en la sección dedicada a los artistas ya consagrados, han embestido a la 60 edición del Festival, cuya organización hasta hoy se había desarrollado en total y sorprendente tranquilidad, lejos de las controversias de años pasados.

Pero la polémica de esta edición ya está servida, cuando hoy el director del canal estatal Raiuno, Mauro Mazza, que televisa el concurso, tras haberse consultado con el director de la RAI, Mauro Masi, y el director artístico de Sanremo, Gianmarco Mazzi, tomaba la decisión de expulsar al cantante.

El artista aseguró que sus declaraciones habían sido malinterpretadas por la revista y que se refería a una dependencia de los estupefacientes en pasado, y aseguró su total rechazo a las drogas, pero la decisión estaba tomada.

"Morgan ha lanzado un mensaje incompatible con el escaparate de Sanremo, que representa a su vez la RAI", explicó el director de la cadena estatal, Masi.

Hay quien dice que Sanremo no puede ser Sanremo sin una polémica y la de este año ya ha llegado y tras la expulsión del cantante, el mundo de la política, del espectáculo o las asociaciones de consumidores quisieron dar su opinión.

"La exclusión de Morgan es el triunfo de la hipocresía. Es verdad que se equivoca cuando hace uso de cocaína, pero ha sacado a relucir un fenómeno muy difundido en el mundo del espectáculo y ahora paga únicamente por el valor de decir la verdad", explicó Flavio Arzarello, portavoz del partido "PdCI -Federación de la Izquierda".

Para la diputada y presidente de la Comisión parlamentaria la infancia y la adolescencia, Alessandra Mussolini, "ahora sería justo hacer un análisis antidroga a todos los cantantes",

"No conozco a Morgan, pero me parece un buen motivo para excluirlo del Festival", zanjó el Ministro de Defensa, Ignazio La Russa.

De nuevo, la originalidad de las canciones, la calidad de la música o el futuro de los nuevos artistas ha vuelto a pasar a un segundo plano y a pocos días del concurso sólo se habla de la droga en el mundo del espectáculo.

El polémica del año pasado del popular festival de la canción italiana, que ha sobrevivido a la proliferación de los canales televisivos y a las más diversas corrientes musicales, fue la "homosexualidad".

La canción "Luca era gay" de Povia, en la que se defendía que la homosexualidad se puede curar, causó las duras reacciones de los colectivos homosexuales y de parte de una parte de la opinión pública.

Una polémica que no afectó al artista que se alzó con el segundo premio.

Este año, Povia repite polémica y espera que también se traduzca en otro galardón con una canción que critica la eutanasia, en referencia al caso de Eluana Englaro, que murió el 9 de febrero de 2009 después de que sus padres consiguiesen ganar una batalla legal para poder desconectarla de la maquina que la mantenía con vida.

-EFE-