RPP/Carmen Huam

Los restos de los tres hermanitos que murieron en el incendio en el asentamiento humano 25 de mayo, en Chimbote, (Áncash) fueron enterrados esta tarde.

Los tres féretros fueron llevados hasta el cementerio Divino Maestro, acompañados de un mar de gente. Varios de los acompañantes fueron niños, quienes lloraron desconsoladamente al despedir a sus amigos.

En el campo santo, la madre de los menores de 12, 9 y 7 años de edad cayó en un cuadro de desesperación e incluso se desmayó, por lo que fue auxiliada por sus familiares. Ella se aferraba a los féretros lamentando la triste pérdida.

“No me queda ni siquiera un polo de recuerdo de ustedes”, dijo la mujer, quien tras el incendio que arrasó su vivienda, se quedó sin nada.

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