La norma puede obtenerse de manera gratuita. | Fuente: Foto: Andina

El Instituto Nacional de Calidad (Inacal), organismo público adscrito al Ministerio de la Producción, aprobó una norma técnica sobre las mascarillas quirúrgicas como parte de las acciones dispuestas por el Ejecutivo para evitar la propagación del COVID – 19 en nuestro país.

La norma técnica establece los requisitos de calidad de las mascarillas con el objetivo de proteger tanto a personal médico como a pacientes para reducir la emisión de agentes infecciosos desde la nariz y boca de un portador asintomático o de un paciente con síntomas clínicos.

"Es importante garantizar los estándares de calidad de las mascarillas quirúrgicas, siendo su función principal proteger al personal médico y al paciente de los agentes infecciosos, y reducir el riesgo de propagación de virus o enfermedades, particularmente en situaciones epidémicas o pandémicas", destacó Clara Gálvez, presidenta ejecutiva del Inacal.

La norma describe principalmente dos tipos de mascarillas quirúrgicas con niveles de protección asociados, entre ellas la de tipo I de uso para pacientes con objeto de reducir el riesgo de propagación de infecciones; y las mascarillas de tipo II destinadas para profesionales de salud en un quirófano u otro entorno médico con requisitos similares.

El nivel de eficacia que ofrece una mascarilla quirúrgica depende de distintos de factores tales como los sistemas de filtración, la calidad del material y la adaptabilidad de la mascarilla a la cara de quien la lleva puesta.

Características de las mascarillas

La mascarilla quirúrgica no se debe desintegrar, romper o rasgar durante su utilización prevista. Debe estar dotada de un medio por el cual se pueda ceñir estrechamente sobre la nariz, boca y barbilla de quien la lleva puesta y que garantice que la mascarilla se ciña estrechamente en los laterales.

Las mascarillas pueden tener formas y construcciones diferentes, así como características adicionales tales como un escudo facial.

Dado que las mascarillas utilizadas resultan altamente contaminadas, es importante que el cuerpo de la mascarilla no se toque con los dedos/manos de quien la lleva puesta; se desinfecten las manos después de retirarla y nunca dejar que cuelgue del cuello del usuario. Debe desecharse de inmediato cuando ya no se necesite.

Si se requiere proteger a quien la lleva puesta contra agentes infecciosos (bacterias, virus u hongos), es aplicable la utilización de un respirador.

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