Con una inversión superior a S/8 millones, el centro de salud brindará servicios de atención integral, emergencias, farmacia, laboratorio clínico, consulta externa y programas de prevención.
El Gobierno Regional del Cusco inauguró en la provincia de Canas el nuevo Puesto de Salud de Pampamarca, una moderna infraestructura construida bajo altos estándares técnicos y equipada con tecnología actual para fortalecer la capacidad resolutiva del primer nivel de atención.
Este establecimiento reemplaza al antiguo centro levantado en 1965, que por décadas funcionó en condiciones precarias y terminó gravemente deteriorado.
Con una inversión superior a S/8 millones, el centro de salud beneficiará a más de 6 000 habitantes y brindará servicios de atención integral, emergencias, farmacia, laboratorio clínico, consulta externa y programas de prevención, bajo un enfoque de salud familiar y comunitaria.
Asimismo, ampliará la cobertura sanitaria al atender también a pobladores de distritos vecinos como Checca y Túpac Amaru, mejorando la atención en toda la zona de influencia.
“La salud es un derecho fundamental"
Durante la ceremonia inaugural, el gobernador regional Werner Salcedo Álvarez resaltó que esta obra simboliza esperanza, dignidad y futuro para Pampamarca, subrayando que decenas de familias ya no tendrán que recorrer largas distancias para recibir atención médica o afrontar emergencias.
“La salud es un derecho fundamental, y esta infraestructura demuestra nuestro compromiso con las necesidades más urgentes de nuestros pueblos”, manifestó.
El proyecto contempla módulos de atención, ambientes para consultorios externos, urgencias y emergencias, además de residencias para el personal médico. También incorpora áreas de prevención y control de tuberculosis, así como equipos biomédicos, mobiliario administrativo, clínico e informático, acompañados de acciones de capacitación y sensibilización en servicios de salud.
Pampamarca, distrito que marcó el inicio de la rebelión emancipadora, guarda en su memoria la voz firme de Micaela Bastidas, quien encendió en esas alturas el primer grito de libertad del Perú.