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Con su conocimiento del arte paisajístico adquirido en países como España, Bélgica y Holanda, Raúl Silva  Yépez logró impulsar un lugar único en su clase en toda Sudamérica.

Ubicado en la zona de la antigua hacienda Barraza en el distrito dulce de Laredo, a solo 15 minutos de Trujillo, el vivero conocido también como “Carmela” es un auténtico centro de recolección, investigación, propagación  y protección de especies naturales.

“El  Jardín  de los  Sentidos” posee características muy  particulares. Fue diseñado siguiendo las referencias  de los lugares considerados sagrados en las culturas precolombinas. Parte de su estructura está inspirada  en la ciudadela “Chan- Chan”.

Curiosamente, la medida utilizada para determinar la estructura del jardín tiene como abse el pie moche,  aproximadamente unos 30 centímetros de largo. Su área total abarca unos 600 metros cuadrados con un  desnivel de 90 centímetros, lo que permite al visitante recorrer sin problemas sus  dos islas y tres plazas.

Fragancias y sensaciones se entremezclan en este espacio natural (que también se erige como un parque de inclusión  para  los  invidentes). Según sus forjadores, las  gratas esencias permiten a los visitantes activar elementos  mentales, propicios para combatir estados de ánimo negativos como la  depresión o la cólera.

Otros ciudadanos,  más audaces, presentan al  “Jardín de los Sentidos” como una alternativa para la sanación a  través de la técnica natural denominada aromaterapia, un concepto que une la pintura, la poesía y la creatividad.

Las plantaciones, básicamente nativas, han sido sembradas de acuerdo a su color, fragancia y hasta su  incidencia en  la memoria de los visitantes.

Si usted  está  interesado en  vivir una experiencia distinta y multicolor, visite  “el Jardín  de  los Sentidos”. Obtenga información con Raúl Silva Yépez en el siguiente correo electrónico: raulperú81@hotmail.com.pe.

Por Julia Góngora

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