Ricardo Castillo en RPP
Ricardo Castillo en RPP | Fuente: RPP

Ricardo Castillo, profesor de epidemiología de la Universidad de Pensilvania (EE.UU.), en diálogo con RPP Noticias, explicó que el virus que causa la viruela del mono tiene “potencial epidémico”, por lo cual podría generar una epidemia.

“A pesar de que no es fácilmente transmisible de persona a persona, de todas maneras, por sus características, se le considera un patógeno de potencial epidémico. Es por eso que, en EE.UU., el Centro de Control de Enfermedades tiene equipos de respuesta rápida para poder contener cualquier brote y que no se expanda”, sostuvo.

Sin embargo, señaló que hay factores de la misma infección que limitan su propagación.

“Es una enfermedad auto limitante, es decir que, prácticamente, sin tratamiento, muchas personas o son asintomáticas o los síntomas pasan después de un tiempo y las personas se recuperan. Y tiene esta baja transmisibilidad de persona a persona que, de alguna manera, ayuda a que tenga una autocontención en la zona de brote”, afirmó.

En ese sentido, explicó que “de ninguna manera” es necesario recurrir a evitar la movilización de las personas, como el caso de la COVID-19, porque “no se ha probado que sea algo necesario en ninguno de los brotes en los que se ha logrado contener exitosamente” la enfermedad.

Letalidad podría ser muy baja o nula

Respecto al grado de letalidad que podría tener esta enfermedad, el catedrático precisó que, hasta el momento, la comunidad científica tiene información “muy limitada”, pero que las investigaciones y los anteriores brotes de viruela símica pueden dar indicios claros sobre ese aspecto.

“Lastimosamente, a pesar de que conocemos décadas la viruela símica, el mayor problema es que no se han hecho investigaciones a mayor profundidad sobre la enfermedad […] Varios de los datos que nos dan la mejor evidencia vienen de EE.UU., porque, hace más o menos 20 años, hubo un brote precisamente de roedores africanos importados […] Ninguna persona murió […] y hubo muy baja transmisión de persona a persona”, señaló.

Además, comentó que en Portugal se ha identificado que el brote de este virus proviene de la variante del oeste de África que tiene “baja letalidad”. Sin embargo, refirió que aún se está investigando si los otros casos registrados en Europa tienen el mismo origen.

Vacuna efectiva

Por otro lado, Castillo señaló que la vacuna tradicional contra la viruela “previene el 85% de los casos” de esta variante, aunque no será posible erradicarla tal como se logró con la enfermedad común en los humanos.

“Erradicar significa exterminar totalmente una enfermedad de la faz de la tierra, algo que solamente se ha logrado con la viruela tradicional dentro de las enfermedades humanas. ¿Por qué no podríamos hacer eso con la viruela símica? Porque tiene reservorios animales […] Entonces lo que hacemos es contener hasta controlar y, finalmente, eliminar en los sitios en donde haya problemas en las poblaciones humanas. Y para eso es que la vacuna de la viruela símica es bastante útil”, explicó.

En ese sentido, precisó que la vacuna Imvanex ya ha sido “aprobada tanto para la viruela tradicional como para la viruela símica” y que su porcentaje de eficacia “es bastante alta para una enfermedad que, al parecer, es del tipo de letalidad baja”.

Síntomas de alerta

Asimismo, el epidemiólogo señaló que, “aunque en Latinoamérica no hay ningún caso confirmado o reportado como probable”, sí es importante que la población y el sistema de salud se mantengan alertas a la sintomatología que presenta la enfermedad.

“Inicia muy parecido a una gripe, con dolor de cabeza, con malestar general, con debilidad muscular y fiebre. Pero lo característico, como sabemos, es la erupción, un sarpullido con pequeñitas manchas endurecidas en la piel que luego se hacen ampollas y, finalmente, se transforman en pústulas rellenas de pus, en algunos casos dolorosas. Estas son las características del cuadro clínico”, explicó.

En esa línea, subrayó la importancia de la alerta sanitaria en nuestro país pues “lo que hace es fortalecer los sistemas de vigilancia y los sistemas de respuesta rápida”

“Pero además de eso, viene también la investigación epidemiológica para saber si algún caso sospechoso estuvo en contacto con otra persona con síntomas similares o si viajó a una zona endémica o epidémica”, sostuvo.