Nuevo fracaso del diálogo en Las Bambas
Nuevo fracaso del diálogo en Las Bambas

Escucha el canal de podcast de Las cosas como son en RPP Player.

El fracaso del diálogo en Las Bambas es una mala noticia para el Perú. El tema puede convertirse en un parteaguas del gobierno de Pedro Castillo. Lo que se halla en juego tiene que ver con tres realidades esenciales de nuestra sociedad: 1) La vigencia de la ley y el respeto a la palabra dada, que debe valer para todos, el Estado, las empresas y las comunidades campesinas. 2) Nuestra estabilidad económica, que depende de la inversión privada y la explotación de recursos mineros. No olvidemos el aforismo que solía repetir el presidente socialista Salvador Allende: “El cobre, decía, paga el salario de los obreros chilenos”. 3) Nuestra inserción en el mundo globalizado, puesto que Las Bambas es una empresa de capitales chinos que cotiza en la bolsa de Hong Kong.

A estas alturas, el presidente Castillo debe haber aprendido que su uso del concepto de “pueblo” es una simplificación que no lo ayuda a tomar decisiones. El conflicto que se expresa en la invasión de terrenos de la minera Las Bambas opone intereses contrapuestos de diferentes sectores populares. En efecto, el sindicato de trabajadores ha manifestado en Chalhuahuacho y en Lima, exigiendo el reinicio de la actividad minera y oponiéndose a la invasión emprendida por una parte de los comuneros de Fuerabamba. Se trata solo de una parte de los 700 comuneros, porque muchos otros son trabajadores de Las Bambas que no quieren poner en riesgo su empleo.

Lo mismo sucede con una vasta cadena de proveedores, que son parte también del “pueblo apurimeño” y que ven sacrificados sus intereses legítimos a causa de la paralización. Finalmente la comunidad de Fuerabamba se halla en conflicto con otras comunidades, a las que acusa de haber invadido su terreno en la ciudad de Nueva Fuerabamba, construida por la empresa y permutada por el terreno en que actualmente se halla el tajo cuprífero más productivo de nuestro país. La conclusión es simple: o la ley vale para todos o abrimos una caja de Pandora de la solo pueden salir enfrentamientos, pobreza y caos.

Las cosas como son