La paralización indefinida que se realiza en la provincia de Comandante Espinar en el Cusco, en protesta por el Proyecto Majes Siguas II, es solamente una utilización política de sectores radicales que tienen como objetivo el control político con miras a las elecciones del próximo año, denunció Julián Qquehue Choquecota, ex presidente del Comité de Lucha de la Provincia de Espinar, y Coordinador de la Junta de Usuarios de la provincia de Espinar.  

"Se trata de sectores radicales y extremistas entre los que se encuentran el Partido Nacionalista, el Movimiento Tierra y Libertad, Patria Roja, Pukallacta, y Patria Libre quienes generan zozobra y miedo en la población" precisó Qquehue, quien se encuentra en calidad de refugiado en una zona alta de Puno, tras haber sido amenazado, al igual que sus familiares, por los huelguistas.  

También denunció  que estos grupos actúan con apoyo económico y con capacidad logística que les permite desplazarse y amedrentar a la población. "Todos ellos lo único que hacen es adoptar medidas extremas con miras a las elecciones" afirmó.

Refirió que uno de los argumentos esgrimidos por los radicales es que el agua de Espinar será regalada a la región Arequipa, así como de la existencia de supuestos negociados. "Eso es totalmente falso, nosotros como dirigentes del área de influencia del Cañón del Río Apurímac hemos sido los primeros en exigir al gobierno que se respete en forma estricta el estudio de impacto ambiental y del balance hídrico. En eso hemos sido claros y es un compromiso asumido" refirió.  

También explicó  que se miente a la población afirmando que los dirigentes que se encuentran a favor del diálogo con el gobierno, han sido favorecidos con tierras en las Pampas de Majes y Siguas. "Esa es otra mentira que utilizan los extremistas. Nosotros somos dirigentes que luchamos por los derechos del campesino y que actuamos dentro del marco de la legalidad".

El pasado miércoles, último Qquehue, quién dirige un espacio en Radio Espinar fue ultrajado y amenazado por una turba. Incluso fue obligado a beber agua servida, se le despojó de sus pertenencias personales y posteriormente fue abandonado en un pareja colindante entre Cusco y Puno.  

El dirigente campesino sostuvo que no es cierto que la población de Espinar en su mayoría esté apoyando la paralización. "Eso es también falso. Yo presido una asociación que agrupa 172 comités de regantes, 9 comisiones de regantes, y agrupa a 10 mil usuarios, que están en contra de las medidas de fuerza y las acciones de terror. Por el contrario propugnamos el diálogo y soluciones que mas favorezcan a la población. Aquí lo que sucede es que los amedrentan y los condicionan con el pago de 50 soles si no se suman al paro" afirmó.

Finalmente hizo un llamado a las autoridades a fin que se brinden las garantías del caso a los dirigentes y familiares que han sido amenazados por los extremistas. "Mis familiares, incluyendo mi madre y esposa han sido amenazados. También ocurre los dirigentes de diversas comunidades" acotó.