fiscal Juan Carrasco Millones
Órgano de Control Interno del Ministerio Público de Lambayeque inició proceso contra fiscal. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Henry Urpeque

El fiscal Juan Carrasco Millones, titular de la Fiscalía Contra la Criminalidad Organizada, enfrenta una nueva investigación por presunta inconducta funcional iniciada por el Órgano de Control Interno del Ministerio Público de Lambayeque.

El proceso gira en torno a la denuncia formulada por la directiva del Grupo Oviedo, Ana María Yesquén, argumentando que el fiscal Millones incurrió en una falta muy grave al “emitir resoluciones, disposiciones, providencias, dictámenes o requerimientos sin motivación”.

El fiscal Telésforo Vásquez Figueroa, Fiscal Adjunto Superior de la Oficina Desconcentrada de Control Interno del Ministerio Público de Lambayeque, solicitó al fiscal quejado que en un plazo de cinco días remita su descargo y remita copias certificadas del caso entre ellos, disposiciones y requerimientos fiscales, resoluciones fiscales en etapa de investigación preparatoria, intermedia en primera y segunda instancia, entre otra documentación a fin de que se contribuya a resolver la queja interpuesta.

Se habría vulnerado el derecho de defensa

Según se refiere el fiscal emitió una disposición de formalización de investigación preparatoria antes de la acusación fiscal del pasado 28 de enero del 2015, careciendo de motivación, ya que existe una resolución emitida por el Órgano Superior jerárquico el cual dispone archivar la investigación en su contra. Por lo tanto, Carrasco Millones, habría vulnerado el derecho de defensa previsto en la Constitución Política del Perú, que le asiste como investigada y también el debido proceso.

“Se han vulnerado mis derechos de defensa y debido proceso al acusarme de un hecho que ya ha sido excluído por el Tribunal Superior y por lo tanto es cosa juzgada, quedando dicha imputación sin efecto alguno para el ordenamiento jurídico”, indicó la directiva.

Cargos contra investigada

A Yesquén Puican se le imputa ser cómplice de Edwin Oviedo Pichotito y Segundo Ordinola Zapata, de los delitos de asociación ilícita para delinquir y encubrimiento real, atribuyéndole presuntamente haber colaborado con la supuesta red criminal denominada ´Los Wachiturros´.

Además se le sindica haber comprado ropa para el velatorio de su familiar a madre e hijo y a este último haberle ofrecido trabajo en la empresa Tumán.