El presidente de la República, Alan García, aludió en forma velada a su par boliviano Evo Morales, a quien instó a "no meterse dentro de otro país o enviar cartas y gente armada", al aludir al enfrentamiento que su gobierno mantiene con indígenas amazónicos.

 

"Cada uno gobierna dentro de su país y lo mejor es no meterse dentro de otro país a opinar sobre el tema, o enviar cartas y a veces enviar gente preparada o armada también", dijo García a los periodistas.

 

El mandatario peruano respondía a dichos de Morales calificando de "genocidio del Tratado de Libre Comercio" las 34 muertes que dejaron los enfrentamientos de la semana pasada entre policías e indígenas en una localidad de la selva peruana.

 

Los nativos reclaman que se deje sin efecto un paquete de leyes que autoriza la explotación industrial en la Amazonía, y al que consideran lesivo a sus intereses.

 

"Lo que pasó en Perú, estoy convencido, es el genocidio del TLC, del Tratado de Libre Comercio (entre Perú y Estados Unidos), (por) la privatización y entrega de la selva amazónica de Sudamérica y Latinoamérica a las transnacionales", dijo Morales el sábado en un acto en Bolivia.

 

En La Paz, el canciller boliviano David Choquehuanca admitió que las relaciones con Perú pasan por un "mal momento".

 

Los graves incidentes en la selva peruana, que hace una semana dejaron 34 muertos, 24 de ellos policías, motivaron que el Gobierno peruano acusara de manera velada al presidente boliviano de haber incitado el conflicto.

 

El razonamiento de Lima se basa en una carta que envió Morales días antes a indígenas reunidos en la población peruana de Puno (sureste), en la que apoyaba pasar de la resistencia a la rebelión y "de la rebelión a la revolución".


AFP