Un candente debate se realizó en la cabina de RPP Noticias entres los aspirantes al Congreso, Martha Chávez (Fuerza 2011), Víctor García Belaunde (PP) y Mauricio Mulder (APRA). Los últimos cables de WikiLeaks han entrado en campaña y cada uno a su manera dio su opinión.

El congresista Mauricio Mulder dijo que las comunicaciones diplomáticas se han convertido en una mercancía.

“Dijeron que en nombre de la libertad de información se tenía que conocer todo, y sin embargo los WikiLeaks se dan a cuentagotas de acuerdo al interés, incluso dicen que los han vendido a un medio local. Ya no es un derecho a la libertad de información sino se convirtió en una mercancía y ese medio local lo va a poder manejar según quieran”, refirió.

Dijo que Humala está haciendo política con la información proporcionada por la embajada norteamericana al anunciar que en los próximos días lanzará una “bomba” con esta información.

A su turno el legislador Víctor García Belaunde, dijo que Humala no solo se ha convertido en el vocero de la embajada venezolana sino que también de la norteamericana.

“Es un cable que nadie conoce que nadie ha visto y se lo han enseñado a Ollanta y lo ha interpretado. Hay que traducirlo oficialmente. Que el presidente de la República llame a la embajada americana, eso es algo inverosímil. Están buscando un escándalo de donde no existe. Los embajadores norteamericanos son impertinentes”, señaló.

Como se recuerda, el partido liderado por Ollanta Humala envió un comunicado donde sostienen que el entonces presidente Alejandro Toledo propició que autoridades del Ministerio del Interior solicitaran a la embajada norteamericana organizar una campaña de comunicación contra el líder nacionalista con el objetivo de destruir su candidatura el 2006.

Por su parte Martha Chávez criticó no solamente a Humala sino también al líder chakano. “Es penoso ver tanto a Toledo como a Humala recurrir al gran hermanón para ver que dicen. Eso del nacionalista es ridículo. Eso de parte de Toledo que ayer ha estaba con ojos desorbitados de odio, es una cuestión penosa y ridícula”, sostuvo.