Declaración de Santiago no permitía delimitar frontera marítima en 1952

El internacionalista Miguel Rodríguez consideró que en 1952 no se podía delimitar porque no habían espacios marítimos y estaba comenzando a construirse el nuevo derecho del mar.

Perú y Chile no podrían haber delimitado en 1952 una zona marítima de soberanía sobre la base de la Declaración de Santiago, afirmó este viernes el internacionalista Miguel Rodríguez Mackay a propósito de una pregunta de la corte de La Haya formulada a ambas partes.

Al término de la primera ronda de alegatos, el juez Mohamed Bennouna preguntó a los equipos jurídicos de ambos países si en ese año los dos Estados podían haber “proclamado” y “delimitado” una zona marítima de "soberanía y jurisdicción exclusivas".

Rodríguez Mackay consideró que la respuesta a esa interrogante será importante porque permitirá evaluar el contexto en que se dio esa declaración para saber si realmente se podía establecer o no un límite marítimo con ese instrumento, al que apela Chile para sostener que la frontera marítima con Perú ya estaría fijada.

“Y (la respuesta es que) no se podía delimitar porque en ese momento no habían espacios marítimos y estaba comenzando a construirse el nuevo derecho del mar. Los Estados seguían en el afán de preocuparse por la orientación desde la orilla del mar hacia la milla 200. Eso era lo revolucionario del derecho del mar”, explicó. 

Además, el citado documento no constituía un tratado de que fijara fronteras marítimas entre los estados firmantes.

Respecto a la otra parte de la pregunta, sobre si se podía o no “proclamar” soberanía, señaló que sí se podía porque en los años 40 y 50 culminaba el antiguo derecho del mar que otorgaba un mar territorial de 3 millas y un altar mar después de las 3 millas.

“La reivindicación de los Estados costeros justamente fue por que le otorgaron una calidad socio económica a los recursos que eran depredados por flotas de otros países, por tanto, lo que hicieron el Perú, Chile y Ecuador fue proclamar 200 millas de soberanía y jurisdicción sobre recursos vivo y no vivos”, refirió.

Una prueba de esa proclamación sobre las 200 millas, dijo Rodríguez Mackay, es la captura de una flota de busques pesqueros del magnate Aristóteles Onassis, a quién lo obligan a pagar una multa.

“En consecuencia el objeto de la declaración de Santiago fue proclamar 200 millas, no establecer delimitación, pensar en una delimitaciones en ese momento era algo jalado de los cabellos porque los estados estaban preocupados en otros temas”, manifestó en TV Perú.

ANDINA