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El electo fiscal de la Nación, Carlos Ramos Heredia, descartó tener alguna filiación partidaria, y aseguró que desempeñará sus funciones con imparcialidad e independencia.

“Soy una persona imparcial, independiente; no estoy en ningún grupo político, no tengo filiación partidaria ni compromiso absolutamente con nadie, solo con la Constitución y la ley”, manifestó.

Manifestó que las acusaciones lanzadas en su contra durante las últimas semanas obedecen al “temor y la preocupación” que algunos sectores sienten por el hecho de que una persona “no manejable” asuma el máximo cargo del Ministerio Público.

Añadió que a lo largo de su carrera profesional dentro de la institución investigó muchos casos que involucraron a políticos, militares y empresarios, procesos en los cuales –dijo- demostró “absoluta independencia”.

Según indicó, esa labor indagatoria también abarcó a fiscales, incluyendo a los acusados por recibir US$ 10.000 mensuales de parte del ahora desactivado Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) durante el gobierno de Alberto Fujimori (1990-2000).

“El llegar a un cargo tan alto genera temores y preocupaciones; la Fiscalía de la Nación tiene poder y voy a ejercer el cargo sin que me tiemble la mano cuando se trate de un funcionario de alto nivel”, manifestó al recordar que tendrá facultades para investigar a los más connotados dignatarios del Estado.

Respecto a los cuestionamientos a su elección como fiscal de la Nación, descartó que forme parte de un complot, y aseguró que el proceso se llevó a cabo conforme a lo señalado por la Constitución y la ley.

Asimismo, sobre el caso “Centralita” en Áncash, admitió haber iniciado proceso contra cuatro fiscales que participaron en la investigación, aunque subrayó que esa acción fue realizada en el marco de la ley y que carece de potestad para destituir a algún magistrado.

Finalmente, Ramos negó haber incrementado su patrimonio de manera ilícita y explicó que el incremento del valor de dos departamentos de su propiedad obedece a las variables propias del mercado.

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