El presidente de la República, Alan García, defendió este martes la decisión del Estado Peruano de otorgar asilo político al opositor de Hugo Chávez y alcalde de Maracaibo, Manuel Rosales, quien huyó de Venezuela y se refugió en el Perú la última semana.

Como se sabe, Rosales solicitó ser asilado por el Perú al alegar que ha sido objeto de persecución política en su país, donde fue sometido a un juicio por presuntos delitos de corrupción.

"En cuanto al tema personal y concreto de un ciudadano venezolano que llega al Perú se considera amenazado, el primer deber del Perú es prestarle protección. Después habrá otras circunstancias en las cuales pueda mantenerse esa protección o hacerse evidente lo que sea negativo ", manifestó.

"La primera obligación de un gobierno democrático es ofrecerle protección a quien se sienta amenazado", reiteró el mandatario.

El jefe de Estado indicó que el Perú puede mantener buenas relaciones con Venezuela y cumplir con brindar asilo a Rosales sin que se genere "conflicto" o ningún problema entre "dos pueblos unidos históricamente y entre dos gobierno que han venido respetándose escrupulosamente".

García Pérez subrayó que el Perú tiene una posición de amistad con el Gobierno Venezolano, al que considera "nacido de las urnas" y del que nadie "puede negar su carácter popular".