Consultado por la renuncia del procurador Christian Salas, el fiscal de la Nación, Carlos Ramos, consideró que al saliente funcionario le corresponde explicar las razones de esta decisión.

En diálogo con la prensa en el Congreso, el fiscal dijo que el cargo de procurador anticorrupción es un cargo de confianza, teniendo la opción de renunciar “de acuerdo a sus decisiones muy personales”.

“Lo que sí, el aparato del Estado tiene que seguir trabajando, tiene que ser sustituido (Salas) por otro procurador en el área respectiva, porque hay más de cien procuradores y ellos continúan con el trabajo que se venía realizando”, comentó Ramos.

Según dijo, los fiscales trabajan de acuerdo “a un programa, a un estrategia, a una planificación”, que -explicó- viene dando resultados.