Abimael Guzmán Reynoso recibe el abrazo de Osmán Morote tras conocer la resolución del Poder Judicial. En la peor época del terrorismo senderista Morote era el número dos de la organización después de Guzmán. | Fuente: RPP

El Colegiado A de la Sala Penal Nacional del Poder Judicial ordenó este martes el arresto domiciliario para los excabecillas de Sendero Luminoso Osmán Morote y Margot Liendo mientras son procesados, junto a otros miembros de la cúpula terroristas, por el atentado de Tarata, que dejó 25 muertos en 1992 en Lima.

Tras la lectura de la resolución Abimael Guzmán Reynoso, líder máximo de la organización terrorista y quien también es procesado por el caso, se levantó de su asiento para felicitar a Morote y Liendo. Entre sonrisas, apretó las manos y abrazó a sus camaradas. 

Guzmán, conocido como "Gonzalo" por su apelativo en el grupo terrorista, también levantó los brazos para saludar al publico, en su mayoría compuesto por familiares de los senderistas, que asistió a la audencia de este martes realizada en la Base Naval del Callao.   

Heresi: "El Poder Judicial debe una explicación"

Tras conocer la resolución, el ministro de Justicia, Slavado Heresi dijo en Twitter que "el Poder Judicial le debe una explicación al país" y "deberá asumir la responsabilidad social de sus decisiones".  

"Yo, soy un peruano más que sufrió en carne propia la demencia del terrorismo, siento impotencia y rabia al ver festejar una victoria judicial a los asesinos de Tarata", agregó Heresi en otro tuit. 

Arresto domiciliario

Morote y Liendo son procesados ya habían cumplido condenas previas por 25 años de cárcel por el delito de terrorismo, motivo por el cual sus abogados pedían su excarcelación.

Morote, ex número dos de Sendero, cumplirá su prisión domiciliaria en el distrito de Chaclacayo, mientras que Liendo lo hará en el distrito de Santa Anita, y la Policía Nacional deberá prestar su resguardo, según lo dispuesto por la Sala Penal.

El tribunal también ordenó a Morote y Liendo el pago de una caución de 10.000 soles, a cada uno, en un plazo de cinco días para hacer efectiva su excarcelación, dado que ambos estaban recluidos en la cárcel de máxima seguridad de la Base Naval del Callao.