Los nuevos relojes de Apple se enfocan más en la salud | Fuente: Apple

Junto a los nuevos iPhone presentados por Apple en San Francisco, se presentó un nuevo modelo de reloj, el Apple Watch Serie 4. Este nuevo modelo de smartwatch integra más funciones enfocadas a la salud, y mejora varios integrados en beneficio de la biometría. Este nuevo modelo crece hasta los 40 y 44mm en ambos modelos.

Para empezar, cuenta con una pantalla que cubre 30% más superficie del panel delantero. Realmente Apple ha sabido optimizar el espacio del reloj, no solo en extensión sino también en interfaz. La nueva versión de WatchOS permite el uso de accesos directos a información útil y relevante: historial de vuelo, pasos, ejercicios, contactos y otros apartados. La pantalla llega a 384 x 480 píxeles. Curiosamente, un poco más que el iPhone original (320 x 480).

Lleva en sus entrañas el chip S4, lo que ya es una garantía en la mejora del rendimiento y la conectividad. Además, Apple dota de un motor háptico a la versátil corona del reloj, tal y como vimos en los nuevos sensores de huella en el iPhone 7.

 

La innovación radica en la implementación de recursos para la salud. Ya el dispositivo era un buen aliado para rutinas deportivas desde versiones previas, pero ahora es realmente un instrumento preciso de monitoreo. Las mejoras en el acelerómetro y el giroscopio permiten una recopilación más exacta de información, respecto a la actividad física y la cuantificación de nuestros ejercicios. Sin embargo, el asunto va más allá.

La mejora de estos dos sensores le permite al equipo reconocer si hemos tenido una caída involuntaria, o por accidente. Según Apple, han logrado determinar un patrón de movimiento en las caídas involuntarias. Ya sea un resbalón, un desmayo o cualquier otro incidente, el reloj será capaz de diferenciar entre cada uno de ellos. Si no reaccionamos a esa caída luego de un minuto, enviará una alerta de manera automática a nuestros contactos de emergencia designados en iOS.

 

Otro de los puntos beneficiosos en esta versión, es la posibilidad de realizar electrocardiogramas desde el propio Apple Watch. Esto parte de algunos peldaños previos. El reloj es capaz de interpretar las variaciones de ritmo en las pulsaciones cardíacas, para determinar latidos débiles o intensos. Gracias a una base de electrodos colocada en la parte trasera del Apple Watch, los impulsos eléctricos del cuerpo pueden traducirse en una lectura precisa de nuestro corazón. La posibilidad de tener un equipo tan pequeño con la capacidad de realizar un examen tan preciso es, sin duda, un punto de quiebre en las herramientas de salud.

El equipo llega en variantes más deportivas. Sale a la venta el próximo 21 de setiembre, desde los 429 dólares la variante con GPS de 40mm.

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