El airbus A380, considerado como el más grande del orbe, aterrizó este martes en París, procedente de Singapur, un acontecimiento empañado por la catástrofe del A330 de Air France, que desapareció en la víspera con 228 pasajeros a bordo.

"La tragedia que afecta a la compañía nacional (francesa) nos ha obligado a anular la parte festiva del acontecimiento", declaró el portavoz de Singapore Airlines, la compañía que opera el vuelo del A380.

El representante de la aerolínea invitó a guardar un minuto de silencio en memoria de las víctimas, cuando el avión de Air France entre Río de Janiero y París, aún no ha sido  ubicado.

Con una capacidad de hasta 800 pasajeros, el airbus A380 es el avión comercial más grande del mundo, superando al Boeing 747.