El MWC 2021 pierde a CISCO
El MWC 2021 pierde a CISCO | Fuente: RPP

Una semana más, y el MWC 2021 sigue recibiendo cartas de cancelación por parte de sus socios. Tras el retiro de la participación de Ericsson, Nokia, Sony, Facebook, Oracle y la operadora BT, CISCO ha decidido suspender sus actividades programadas para el Congreso Mundial de Móviles y aumenta la presión sobre la Asociación GSM, la organizadora del certamen que ya canceló la edición 2020 debido a la expansión de coronavirus.

Tal y como ocurrió el año pasado, la empresa californiana “lamenta profundamente” no poder participar del evento, y atribuye su ausencia a las circunstancias sanitarias actuales, pese a los esfuerzos de los organizadores por implementar medidas sanitarias durante el ciclo de conferencias y el desarrollo de la feria.

En 2020, el MWC de Barcelona tuvo que retrasar el inicio de actividades de febrero a junio, con la intención de ofrecer mejores condiciones para el transcurso de los cuatro días de evento, y añadiendo estrictas medidas de control sanitario en la Fira Gran Vía, sede presencial del congreso hasta 2024.

Para la GSMA, entidad que reúne a gran parte de los actores importantes del ecosistema móvil global, la cancelación de un nuevo Mobile World Congress demandaría una devolución de 9,5 millones de euros a las tres grandes administraciones que intentan “rescatar” el evento: el Gobierno Centra, la Generalitat y el Ayuntamiento de la ciudad de Barcelona. Por eso, cada noticia de cancelación debe tener en zozobra a los organizadores.

La crisis en la Asociación GSM se agrava debido a la condición financiera de la entidad. De acuerdo con este Expediente de Regulación de Empleo, la institución ejecutó un recorte del 20% en su staff entre sus distintas sedes. Además, la filial GSMA Ltd, con sede en Atlanta y encargada exclusivamente de los Congresos como el de Barcelona y Shanghai, podría verse afectada radicalmente con una nueva cancelación.

Sin embargo, aun hay un plan B: la postergación del MWC 2021 hasta después del verano europeo. Este movimiento podría dar opciones a que el número de vacunados a nivel global aumente y el riesgo de propagación sea menor. Esta medida, aunque arriesgada, podría poner pausa al retorno de los casi 10 millones de euros del rescate.