El 27 de noviembre de 1998, hace 20 años, se lanzó en Japón la Dreamcast, la última consola de videojuegos de la compañía Sega, que luego se dedicaría exclusivamente al desarrollo de software.

La Dreamcast -sucesora de la Sega Saturn- salió para competir con la PlayStation y la Nintendo 64, que en aquella época dominaban el mercado de videojuegos. De hecho, al momento de su lanzamiento, la consola de Sega se posicionó como la más poderosa del mercado.

Sin embargo, pese a ello y los buenos juegos que acogió la consola, la Dreamcast tuvo un tibio recibimiento en Japón. Además, tuvo que pasar casi un año para que el dispositivo se estrene en Estados Unidos, mercado que la recibió mucho mejor.

Esto debido a que la Dreamcast llegó al mercado estadounidense con de 18 títulos llamativos. Además, se vendió a un precio bastante atractivo: $200. De hecho, reportes de la época hablan de ventas superiores al millón de consolas solo en 1999.

“Dreamcast fue el último esfuerzo de Sega por mantener su estatus de rival de temer, cosa que había perdido con la salida del Nintendo 64 y el primer PlayStation. Sega prometía una consola que igualaría o superaría la calidad de sus juegos de arcade, que por cierto eran increíbles”, comentó a RPP Noticias Enrique Jr. Martínez, bloguero y podcaster de Parallax.

Sin embargo, apenas seis meses después de su lanzamiento, la consola de Sega tuvo que hacer frente a un duro rival: la PlayStation 2. En marzo de 2000, llegó al mercado la sucesora de la PlayStation, mucho más poderosa, a un buen precio y con la opción de leer discos DVD.

Aparte, varias empresas third party dejaron de producir para la consola de Sega, algo que mermó la cantidad de juegos para este dispositivo. “Electronic Arts había sido por años el principal productor de juegos de deportes para las consolas de Sega, pero con el fiasco que resultó el Saturn, EA y muchas otras empresas abandonaron el barco. Sega se quedó solo con un puñado de talentosos estudios propios para agenciarse juegos y esto no bastó”, recordó Martínez.

Sega intentó frenar esta situación bajando el precio de la consola y ofreciendo a sus usuarios la posibilidad de navegar en internet. Lamentablemente, la situación fue irreversible y Sega se vio obligada a descontinuar su consola en marzo de 2001, a menos de tres años de su estreno.

La compañía nipona continuó dando soporte a los propietarios de la consola por un tiempo más. De hecho, diversos estudios fueron lanzando videojuegos para la Dreamcast hasta el año 2007. Tras el fracaso, Sega se enfocó exclusivamente al desarrollo de software, aunque no faltan los fanáticos que tienen la esperanza de ver una nueva consola de esta compañía.

El catálogo de Dreamcast incluye auténticas joyas de la industria de los videojuegos, títulos que luego fueron apareciendo en otros dispositivos, pero que nacieron en la consola de Sega. Así, tenemos la saga Shenmue (cuya tercera entrega ya está en desarrollo), SoulCalibur, Sonic Adventure, Metropolis Street Racer, Street Fighter III Double Impact, Blue Stinger, Cannon Spike, Plasma Sword: Nightmare of Bilstein, Jet Set Radio, Skies of Arcadia, Crazy Taxi, entre tantos.

Recientemente, surgió la posibilidad de que todo el catálogo de Dreamcast se lance para la Nintendo Switch. Naoki Horii, presidente de la desarrolladora M2, aseguró a la prensa nipona que hay la posibilidad tanto de emularlos o de lanzar versiones remasterizadas.

¿Qué opinas?