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Regreso a clases: ¿Qué problemas de salud pueden estar relacionados a las clases virtuales de niños y adolescentes?

En el segundo año de la pandemia, este 15 de marzo se dará inicio al año escolar 2021 en colegios públicos, sumándose a los estudiantes de instituciones privadas que comenzaron clases días antes. ¿Cuáles son las principales enfermedades vinculadas a las clases virtuales y que más afectan a niños y adolescentes? ¿Cómo podemos prevenirlas? Esto comentan los especialistas.

Las clases virtuales traen algunas enfermedades relacionadas con las largas horas frente a la pantalla de un computador, tablet, celular o televisor, así como el uso de audífonos para las lecciones en remoto. | Fuente: Freepik

El 2021 trae de regreso el reto de la educación virtual a niños y adolescentes del Perú, en medio de la crisis sanitaria más grande a la que se ha enfrentado el país y el mundo. Con la llegada de la pandemia por la COVID-19, miles de estudiantes de todas las regiones dejaron la presencialidad para llevar clases en remoto, usando además la radio, la televisión y el Internet como plataformas principales.

Las clases virtuales traen algunas enfermedades relacionadas con las largas horas frente a la pantalla de un computador, tablet, celular o televisor, así como el uso de audífonos para las lecciones en remoto. ¿Cuáles son y cómo podemos prevenirlas?

OJOS, PANTALLAS Y LUZ AZUL

Los ojos son unos de los órganos más afectados con las clases virtuales. Por las horas de exposición frente a las pantallas, los ojos de niños y adolescentes pueden presentar algunas molestias como sequedad ocular, visión borrosa o fatiga visual.

El doctor Gerardo Arana, médico oftalmólogo y director médico de Oftálmica- Clínica de la Visión, explica que si los niños y adolescentes pasan muchas horas usando dispositivos digitales puede presentar fatiga ocular.

“El ojo presenta una visión borrosa, se sienten adolorido, cansado, seco. Ya que no es posible que reduzcamos el tiempo de uso de las computadoras, recomendamos el parpadeo. Los seres humanos parpadeamos entre unas 15 veces por minuto, cuando estamos leyendo o si estamos prestando atención bajamos el número de 5 a 7 veces por minuto, con lo cual se afecta la humectación del ojo que necesita tener en su superficie”, comenta.

El especialista recomienda, además del parpadeo frecuente, que se coloque un sitcker en la computadora que diga “parpadea”, a modo de recordatorio. También, el doctor Arana, añade que la constante exposición a las pantallas puede generar una disminución de la cantidad de lágrimas.

“Hay que colocarse lágrimas artificiales, sobre todo, ahora en verano, aunque hay habitaciones que están más secas y más cálidas”, menciona.

Agrega que se puede seguir la regla del 20-20-20: cada 20 minutos de trabajo en computadora, descanse por 20 segundos mirando a 20 pies de distancia, es decir, a 6 metros o el punto más lejano de la habitación. “Cuando usemos la computadora, y si tenemos medida de anteojos, debemos de usar los anteojos recetados para poder enfocar a la distancia de la pantalla y no tener cansancio visual”, sostiene.

¿Es necesario usar lentes con filtro de luz azul?

El doctor Arana menciona que “no es necesario el uso de anteojos bloqueadores de luz azul porque no se ha probado que sean beneficiosos”. Sin embargo, resalta el especialista, la luz azul altera la frecuencia y la calidad del sueño, por lo que no se recomienda el uso de pantallas que emiten luz azul hasta 3 horas antes de irse a dormir.

“Recomendamos también el ajuste del brillo y el contraste (de las pantallas). La computadora siempre brilla más que su entorno y si eso ocurre, (la persona) va a esforzarse más para ver. Ajustar el brillo de la computadora: bajar el brillo a a la equivalente del medio ambiente”, finaliza.

La larga jornada sentados frente a una computadora puede también traer molestias a nivel de la columna vertebral y los músculos. | Fuente: Freepik

POSTURA CORPORAL Y PAUSAS ACTIVAS

Las jornadas de clases virtuales sentados frente a una computadora pueden también traer molestias a nivel de la columna vertebral y los músculos. Eso, sumado a la falta de descansos, actividad física diaria y pausas activas a lo largo del día, pueden hacer poco llevaderas las horas de estudio de niños y adolescentes.

El doctor Rómulo Puga, pediatra de Clínica Internacional, afirma que una mala postura tiene consecuencias que van desde dolor de cuello y espalda, dolor articular al caminar.

“Estas malas posturas, en el futuro, pueden traer consecuencias como deformaciones en la columna vertebral debido a que están en crecimiento y esa posición ‘viciosa’, como le hicimos, puede llevar a cifosis o joroba y la escoliosis, que es la deformación en la columna hacia el lateral”, menciona.

El médico pediatra explica que las pausas activas son importantes durante la jornada educativa en clases virtuales.

“Podemos hacer un alto para hacer un poquito de movimiento o ejercicio. Este descanso puede durar de 15 minutos a más, 2 veces al día. Lo que se recomienda hacer en estas pausas es caminar un poco, mover un poco los ojos, mirando a un lado a otro, no coger el celular, cerrar los ojos por momentos, movimiento del cuello, levantar brazos, hombros, estiramiento hacia atrás, mover la cabeza. Algunas pueden ser en acciones divertidas, algo como una pausa divertida: algún juego que tuvieran que no tenga nada que ver con usar pantallas”, sostiene.

USO DE AUDÍFONOS

Además del uso de pantallas a lo largo del día por parte de los escolares en las clases virtuales, el uso de audífonos también ha aumentado. Francisco Salaverry, otorrinolaringólogo de la Clínica Ricardo Palma, comenta que tenemos que tener en cuenta que “el uso prolongado de los audífonos puede producir un daño irreparable en el nervio auditivo de manera importante”.

“Lo que se produce en estos casos es el trauma acústico, el daño de la audición de manera importante. Existen 3 grados de traumas acústicos: de primer, de segundo y de tercer grado. En el caso de los niños que comienzan las clases se puede dar el trauma acústico de primer grado”, menciona.

El especialista comenta que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que la intensidad con la cual nosotros podemos oír y usar audífonos es 60 decibeles.

“A veces los niños o adolescentes, cuando oyen alguna canción o cuando o algo que les agrada, lo hacen a un nivel de 80 a 100 decibeles y esto sí daña de manera muy importante la audición”, explica.

El doctor Salaverry resalta que debemos cuidar nuestra audición desde el nacimiento. “Muchas veces no le damos la importancia. Hay que tener presente que la audición es un órgano de los sentidos al igual que el olfato, el gusto y la vista”, afirma.

Además, el especialista afirma que por cada hora de clases, se haga un descanso o pausa de 15 minutos para cuidar la salud auditiva.