Según la Encuesta residencial de consumo y usos de energía 2016 de Osinergmin, el uso principal de energía eléctrica se da en iluminación y en aparatos eléctricos. | Fuente: Shutterstock

El consumo de energía eléctrica es uno de los principales gastos en el hogar y se refleja cada fin de mes en los recibos de luz. Ya que se trata de un recurso que mejora nuestra calidad de vida, es importante saber iluminarla de manera eficiente para ahorrar y contribuir a la preservación del medio ambiente.

Según la Encuesta residencial de consumo y usos de energía 2016 de Osinergmin, el uso principal de energía eléctrica se da en iluminación y en aparatos eléctricos. Por esta razón, saber cómo iluminar los espacios caseros es vital para reducir el consumo y el impacto global en el medio ambiente.

Ten en cuenta estos consejos para que la iluminación de casa sea más eficiente:

Aprovecha la luz natural al máximo

Si tienes cortinas, mantenlas abiertas durante el día y procura poner las mesas cerca de las ventanas para que puedas aprovechar mejor y por más tiempo la luz natural.

Que primen los colores claros

Procura usar colores claros como el blanco en paredes o muebles, así permitirás que la luz natural produzca una sensación de mayor iluminación en el espacio. En el caso de mesas y estantes, los de vidrio producen la misma sensación.

Ubica bien los puntos de luz

No necesariamente debes poner todos los focos alineados para que se vean estéticamente bien. Ten en cuenta que debes aprovechar al máximo la energía. Un consejo importante es que la luz principal debe dar al comedor o al lugar donde pasemos más tiempo. En los lugares adicionales puedes usar lámparas adicionales que se puedan transportar.

Calcula la cantidad de luz

No todos los ambientes de la casa requieren el mismo tipo de iluminación. Lugares como la cocina o los espacios para leer deben ser más iluminados, mientras que los lugares de reposo como los lugares de estar o los dormitorios pueden tener luces bajas y en menor cantidad.

Usa focos LED

Una bombilla LED consume hasta un 80% menos energía que un foco incandescente y hasta 66% menos que un foco ahorrador. Además, no contienen mercurio así que son más ecológicas y pueden durar más de 15 años con un uso promedio de 8 horas al día.

Realiza mantenimiento de los circuitos y bombillas

Revisa siempre que las conexiones estén en buen estado, así evitarás cortocircuitos o pérdida de energía. Ten en cuenta que muchas veces no es cuestión de potencia sino de limpiar los focos y lámparas para que la luz pase siempre nítida y clara.

Apaga las luces cuando no las uses

Aunque es una regla común y fácil, con el trajín del día a día olvidamos lo importante que es. Recuerda siempre apagar la luz, incluso si solo vas a dejar la habitación por algunos minutos. Además, debes tener en cuenta cuándo es realmente necesario prenderlas y cuándo no.

Revisa siempre que las conexiones estén en buen estado y limpia los focos cada cierto tiempo. | Fuente: Shutterstock
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