¡Equidad de género ya! Dos emprendimientos peruanos que empoderan a las mujeres y luchan contra la violencia

Desde Lambayeque y Áncash, estas jóvenes peruanas buscan la igualdad de género en el país. Sus emprendimientos sociales han sido premiados por empoderar a la mujer y por su lucha para erradicar la violencia de género.

Natalia Arbildo y Madeleine Camones han sido premiadas por empoderar a la mujer y por su lucha para erradicar la violencia de género. | Fuente: UPC

La violencia de género es una realidad que afecta diariamente a millones de mujeres en el Perú. Según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) 2018, el 63% de las mujeres peruanas fueron víctimas de violencia ejercida alguna vez por el esposo o compañero. Si hablamos de equidad de género, el panorama sigue siendo malo. Según el reporte de 2018 del Foro Económico Mundial, en el mundo existe una brecha de género promedio de 32% que podría desaparecer en un mínimo de 108 años.

Con este problema sobre la mesa, Madeleine Camones y Natalia Arbildo decidieron actuar para cambiar la situación de las mujeres peruanas. Por esta razón, sus emprendimientos sociales resultaron entre los 10 ganadores de la novena edición de Protagonistas del Cambio UPC. A continuación, conoce cómo están logrando un cambio positivo en sus regiones.

Awajkuna: Empoderamiento socioeconómico de las mujeres en Áncash

En el Perú, las mujeres ganan, en promedio, 572 soles menos que los hombres. Esta brecha se incrementa entre los 45 años a más y también en el sector rural, donde ganan 42% menos que ellos, según datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).

Para contribuir a cerrar esta brecha en Áncash, Madeleine Camones creó Awajkuna, una empresa social que busca el empoderamiento socioeconómico de mujeres en condición de vulnerabilidad, fomentando su inserción laboral como tejedoras. “Empoderamos a mujeres que vienen de un círculo de violencia, que no tienen educación, que no saben leer ni escribir, que ganan debajo de la línea de pobreza o que no tienen experiencia laboral”, comenta.

Para lograrlo, primero, les brindan talleres en habilidades blandas como liderazgo, trabajo en equipo e inteligencia emocional. Para ello, cuentan con alianzas con psicólogos y con un grupo de clowns de Misión Sonrisa Narices Verdes (sede Huaraz), que trabajan la risoterapia. De igual manera, incluyen talleres sobre los derechos de la mujer y la planificación familiar.

Awajkuna es una palabra quechua que significa “las que tejen”, por eso, en la segunda parte del trabajo, desarrollan talleres de tejido y bordado. Los productos que crean son variados, desde flores y llaveros tejidos hasta bolsas de tela, pashminas y carteras, los cuales son puestos a la venta en dos tiendas aliadas: Biotienda y Makis Organic Spa, Así, impulsan la inserción de las mujeres en el mercado laboral y les ayudan a lograr la independencia económica.

“Al principio no fue fácil porque cuando las llamábamos para los talleres de habilidades blandas, no entendían para qué les serviría”, enfatiza. Todo mejoró cuando se dieron cuenta de que combinar el tejido con los talleres era más atractivo para ellas. “Han participado mujeres desde los 17 hasta los 68 años”, comenta Madeleine, quien sigue trabajando para expandir el emprendimiento.

Por su enorme labor en la resiliencia y el empoderamiento femenino, este año fue elegida Protagonista del Cambio UPC. Sobre esta experiencia, comenta que “nos ha abierto las puertas para que muchas personas puedan vernos y nos ha ayudado a encontrar nuevos aliados”. A los jóvenes como ella, los anima a “emprender desde el corazón, haciendo un comercio y trato justo. Hagan todo con pasión, sino cuando caigan va a ser difícil levantarse”, agrega.

Las mujeres de Áncash reciben talleres en habilidades blandas y también talleres de tejido gracias a Awajkuna. | Fuente: Awajkuna

Killa Perú: Voluntariado por la igualdad de género y en contra de la violencia en Lambayeque

Las cifras de feminicidio en el país son alarmantes; sólo en 2018 se registraron 146 mujeres asesinadas por razón de género y, en 2019, ya superamos esa cifra, según datos del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables. Además, miles de mujeres son víctimas de violencia física, psicológica y patrimonial día a día, incluyendo el acoso callejero.

Desde Lambayeque, Natalia Arbildo pensó en tomar acción para cambiar esta realidad, por eso creó Killa Perú, un voluntariado especializado en temas de equidad de género y prevención de la violencia, que fortalece la participación ciudadana y contribuye con la formación de los jóvenes como agentes de cambio para el desarrollo de proyectos sociales.

“Con Ni Una Menos nos dimos cuenta de que había protestas, que era una problemática real, pero no había espacios formativos permanentes para empoderar y concientizar sobre este tema”, comenta. Así nació el proyecto, cuyo nombre, Killa, es una palabra quechua que significa ‘Luna’ y representa la fuerza de la mujer.

En la escuela de voluntariado los jóvenes aprenden sobre equidad; cómo actuar ante una denuncia, desarrollo de procedimientos legales, abordaje psicológico de la violencia y desarrollo de proyectos sociales. Una vez capacitados, forman parte del proyecto social llamado “Igualdad en tu cole”, dirigido a colegios de zonas vulnerables en Lambayeque, donde “los mismos voluntarios ya capacitados despliegan todo su conocimiento con estudiantes de escuelas públicas”.

Además de esto, la organización cuenta con otros dos ejes de acción: (a) la incidencia política y social para fomentar la participación ciudadana y (b) los servicios, que son talleres y charlas sobre equidad de género para el público en general, que ayuda a la sostenibilidad del proyecto. Actualmente, cuentan con una red de 62 voluntarios de entre 18 y 30 años conformada por abogados, psicólogos, comunicadores y sociólogos, principalmente.

Por su gran labor, Killa Perú ha sido reconocido como Protagonista del Cambio UPC. A Natalia, esta experiencia le ha ayudado a conocer a otros emprendedores sociales. “Generalmente uno piensa que está solo, pero en el programa he podido conocer a emprendedores sociales de todo el Perú. Eso ha sido lo mejor, saber que hay más soñadores como yo”, comenta emocionada.

En Killa Perú los jóvenes aprenden sobre equidad, cómo actuar ante una denuncia, abordaje psicológico de la violencia y desarrollo de proyectos sociales. | Fuente: Killa Perú

A través de proyectos como los de Madeleine y Natalia, y su reconocimiento como Protagonistas del Cambio, la UPC reafirma su compromiso con la sociedad y los jóvenes emprendedores sociales que buscan trascender en sus comunidades, permitiéndoles acceder a una importante red de contactos, así como a potentes capacitaciones y mentorías, las que abrirán nuevas puertas para sus proyectos, guiándolos hacia un nuevo nivel de exigencia e innovación.

Para conocer más sobre los emprendimientos de Protagonistas del Cambio puedes ingresar a Noticias UPC. Para más información sobre Protagonistas del Cambio visita nuestra web.

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