“Celebra Perú”, un recorrido por el color de las fiestas peruanas tradicionales

“Celebra Perú” ─conducido por Martín Arredondo, ex productor de Aldo Miyashiro─ tiene un objetivo claro: vivir con intensidad todas las festividades peruanas antes del Bicentenario y poner en valor nuestras diferentes culturas.

Martín Arredondo viaja por todo el Perú descubriendo las más extrañas celebraciones.

Cuando Martín Arredondo viajó a Huánuco para celebrar el Tinkuy no sabía a lo que se enfrentaba. Esta festividad conmemora un enfrentamiento entre el ejército español y el ejército peruano en la época de la Independencia del Perú. Las mujeres representan a nuestro ejército y los hombres —de diversas comunidades— a los españoles, quienes se enfrentan en una gran "guerra de naranjas".

Antes de empezar la pelea, a Martín ─recordado por haber trabajado durante años como productor de Aldo Miyashiro─ le dijeron que tenía que arrojar las frutas suavemente para no lastimar a las mujeres. Y así lo hizo, hasta que fue acorralado por varias de ellas, quienes lo sujetaron y le exprimieron el jugo de una naranja en los ojos. Cegado por el ardor, fue atacado con más naranjas en todas las partes del cuerpo, pero todo era parte del ritual y Martín lo sabía; por eso no se arrepiente: vivir estas experiencias lo llenan de vida y quiere compartir esa y otras con el mundo.

Por eso estrenó, en abril de 2019, el reality “Celebra Perú”, un proyecto que tiene como meta vivir todas las festividades del Perú antes del Bicentenario. Pero Martín busca vivir estas experiencias como uno más (a si sean extremas); pues solo así, cree, podrá transmitirle a las personas la esencia de las mismas y animarlos a emprender viajes para descubrir el Perú.

Martín Arredondo presenta el reality "Celebra Perú". | Fuente: Facebook

¿De qué manera logras vivir con intensidad todas estas fiestas en "Celebra Perú"?

Parte del objetivo es lograr la complicidad de las personas que están en los diferentes lugares del Perú, de tal manera que me sientan como un familiar más, un amigo que viene después de mucho tiempo a vivir su festividad. Mi intención es vivir la fiesta y convivir con ellos con todo lo que para ellos signifique, porque hay una serie de rituales y momentos que son extremos.

¿Cómo cuáles por ejemplo?

Una que pasé fue en el Pukllay en Andahaylas, una fiesta muy grande que se realiza en medio de la ciudad. Participan 150 grupos de baile (algunos del mismo Andahuaylas y otros invitados) y dentro de ellos hay gente de las comunidades rurales. Este ritual es una suerte de duelo para demostrar tu valor entre los varones. Se levantan la basta del pantalón, muestran la pierna y te tienen que lanzar un latigazo con una soga de cuero. En un momento, como yo iba de comparsa en comparsa, llegó mi turno. Tuve que hacer la demostración (yo pensé que era una cosa suave) y la primera que me metieron y vi a todos los santos habidos y por haber. El segundo latigazo —porque se emocionaron y todo el mundo estaba feliz de que yo hubiera participado del ritual— me tocó con otra comunidad rural y me lanzaron un latigazo horrible, que me salió sangre y me dejó toda una huella. Yo estaba que quería llorar y regresarme a Lima pero bueno, era parte de la fiesta.

La magia capturada en "Celebra Perú".

Algunas costumbres son un poquito drásticas.

Sí, son drásticas, pero es un juego muy bueno. Me han invitado en julio, para Fiestas Patrias, a una fiesta que se llama La Fiesta de los negritos en Chongos Bajo, en Huancayo. Dentro de todo lo que puedas encontrar (pasacalles, fiestas, comida) hay un ritual que se llama “El sacudimiento de polvo”. Los capitanes que forman parte de un grupo de baile tienen diferentes grados y se enfrentan con los de otros barrios durante cinco segundos. Utilizan una vara muy bonita, que termina en un látigo precioso con tres puntas de acero con el que te dan en la espalda durante cinco segundos. Me dijeron que si había participado en el Pukllay, tranquilamente podía participar en el sacudimiento de polvo. Y esa es la idea del programa… ya me preparé mentalmente para participar en todas las fiestas en ese nivel. Yo lo que quiero es que la gente descubra las fiestas en su real dimensión y abordar todos sus aspectos, desde lo ceremonial y religioso, hasta la historia que hay detrás. Hay lugares a los que voy en donde la cerveza es gratis, cualquier trago se reparte gratuitamente y es parte de una devoción. Por ejemplo, el Tayta Mayo, en Junín, se desarrolla en un pequeño distrito muy humilde, en donde no hay infraestructura hotelera, no hay un centro hospitalario ni una posta médica. La gente vive humildemente de su chacra y sacrifica todo para poder atender al visitante. Ese día comí un banquete increíble.

Te conviertes en uno más dentro de cada comunidad.

Esa es precisamente mi intención. Justo conversaba con algunos amigos periodistas y una de las grandes discrepancias en la forma de contar una historia periodísticamente es que en este caso a Martín Arredondo, que tendría que ser el personaje principal e ir por todos lados en verdad tiene una intención distinta: lo que quiero hacer es que, en este caso, la persona que narra la historia esté en el mismo nivel o por debajo del nivel de protagonismo de los personajes que va encontrando en cada fiesta.

¿Crees que esto último que me comentas va a ayudar a que se revaloricen las fiestas tradicionales peruanas?

Estoy 100% seguro. A este proyecto le vengo dando vueltas hace 10 años; desde que hacía reportajes en los dominicales lo tenía en la cabeza. Lo tenía en escrito porque viajar tanto me ha permitido encontrar una increíble cantidad de eventos que ocurren de manera natural y que después con el tiempo te das cuenta que son parte de la cultura viva de nuestro país. ¿Por qué no mostrarlo? Al encontrar personajes lo que busco es que el espectador se enamore de ellos, quiero que les provoque viajar a estas fiestas y conocer diferentes puntos en el país.

¿Tienes idea de cuántas fiestas existen en el Perú?

El Perú tiene, más o menos, según el Ministerio de Cultura, 6044 fiestas que están empadronadas, pero desde que empezó esta temporada en febrero me llega información, correos electrónicos y mensajes a las redes sociales con invitaciones a otras fiestas que no están empadronadas. Entonces, es increíble la cantidad de cosas que tenemos y no nos damos cuenta. Una cosa que también he descubierto es que corremos el riesgo de perderlas porque, así como hay fiestas en las que todos nuestros sentidos están puestos —como “La Candelaria”; “La Semana Santa” en Ayacucho; las fiestas de San Juan en Tarapoto, el Carnaval de Cajamarca y el Inti Raimi, en el Cusco— pero también hay fiestas en las que las tradiciones se van perdiendo.

¿Me podrías dar un ejemplo de alguna?

Yo hace poco he estado en el distrito de San Juan Bautista, en Loreto, en donde me di con una ingrata sorpresa. Llegué muy ilusionado y todo lo que recibía de información eran fiestas, conciertos y juergas y pensaba: ¿y ahora cómo cuento esta historia?, hasta que encontré un pequeño grupo de una hermandad de la Iglesia de San Juan Bautista que tenía una serie de rituales preciosos. Llegué a la iglesia y de pronto escucho un canto unido con instrumentos tribales típicos de la selva. Llego a la puerta y veo a 300 personas danzando con pañuelos blancos en el aire y, en el medio, la imagen de San Juan Bautista. Cuando vi esa imagen sentí que el alma me regresaba al cuerpo otra vez. Entré a la iglesia y participé con ellos, que estaban felices. En ese momento pensé: ¿cómo no está promocionado este evento? Y así me he encontrado con diferentes fiestas, por ejemplo, cuando llegué a la fiesta de Tayta Mayo, en Muqui, me fui a un mundial de Tunantada y ahí conocí a una señora que venía de este pequeño pueblo llamado Muqui que me dijo: “joven, ¿por qué no va a mi pueblo?”. Me contó que había una “guerra de danzas”: Al final terminó siendo un evento maravilloso, se enfrentaban el barrio de arriba y el barrio de abajo, que se encuentran en la Plaza de Armas, en donde muchas horas están bailan la danza “Jija”, que es Patrimonio Cultural de la Nación. Es un duelo de resistencia. Yo estaba maravillado, participé y bailé para ambos grupos.

¿Crees que va a ser físicamente posible acudir a todas las fiestas que tienes planeadas antes del Bicentenario?

Esa es mi locura: poder conocerlas todas. Es más, tanta es mi locura que vengo escribiendo todo en un cuaderno que tengo guardado y que planeo dejárselo a mis hijos. Se los he dicho: el día que yo me muera quiero que incineren mi cuerpo y que el polvo sea esparcido en una fiesta por región. Ese es el encargo para ellos.

¿Quiénes deberían trabajar más para difundir y promocionar estas fiestas que no se conocen?

Yo no creo en el Estado, a pesar de que el Ministerio de Cultura y PromPerú hacen su chamba; mas bien es una gran oportunidad para que el sector privado pueda intervenir. No solamente desde los medios de comunicación: hay mil formas de activar esto.

EL DATO

"Celebra Perú" es un contenido exclusivo para las plataformas digitales de América Televisión, América TV Go. Además se reproduce en todas las plataformas digitales, llámense Facebook, YouTube, Instagram, Twitter y más.

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