El Peruano

“La principal característica de la alimentación complementaria es que debe ser progresiva. Ofrecer al bebé una cucharadita de comida hasta llegar a dos; por la mañana, al mediodía y por la tarde y complementar con la lactancia materna”, señaló el  doctor Miguel Dávila, consultor en salud infantil de la Organización Panamericana de la Salud y de la Organización Mundial de la Salud en el Perú

El especialista indicó que otra de las características de la alimentación complementaria es que entre el sexto y octavo mes del pequeño, esta debe ser activa, lo que significa que la madre o el padre tienen que sentarse y llevar la comida del plato a la boca del niño.

“El niño necesita, a partir del sexto mes, papillas, purés y mazamorras. Se recomiendan que estos alimentos salgan de la misma olla familiar, no hay necesidad que se prepare otra comida para él”, aseveró Dávila.

También recomendó que a la papilla se añada leche materna o aceite. Comenzar con comidas en base a granos y cereales o sus harinas; agregar frutas y verduras y, conforme avance el niño en edad, incluir menestras.

“A partir de los seis meses de edad, la alimentación del niño solo con lactancia materna exclusiva ya no es suficiente para lograr un adecuado crecimiento y apoyo del niño (…) De parte de los padres deben tener paciencia y actitud cariñosa con un entorno adecuado para darle de comer al bebé y sobre todo tratar de comer a la misma hora y lugar”, finalizó Miguel Dávila.

Escucha la entrevista completa en el enlace de la Campaña Papeao y Apapachao.