Unos 400 mil extranjeros viven en incertidumbre y constantemente pendientes a la obtención de la nacionalidad española, debido al colapso de expedientes acumulados en la Dirección general de Registro.

La falta de medios para atender las solicitudes ha hecho colapsar el sistema de registros debido a que su administración no ha logrado resolver el mismo número de expedientes que ingresaban, dejando anualmente unos 30 mil expedientes en el aire.

El retraso en la Dirección general de Registro ha obligado a miles de los solicitantes a  esperas que, en algunos casos, llegan a superar los tres años, lo que pone en riesgo su permanencia en territorio español.