En un corto recorrido por algunos distritos de Lima, RPP Noticias comprobó que las personas con discapacidad no solo deben luchar contra las limitaciones que encuentran en su camino, sino también con una inadecuada infraestructura que les impide desplazarse con mayor facilidad, como en la Av Tacna, donde hay rampas de 60 centímetros que deberían ser de 90.

Sin ir muy lejos, en La Victoria las personas invidentes no pueden diferenciar las veredas de las pistas. Esto se debe a que en su construcción no se tomaron en cuenta las texturas obligatorias para diferenciarlas.

Como si esto fuera poco, se suman las rampas que están mal construidas, ya que son muy altas, o las que sólo están a un lado de la vía. Un claro ejemplo es el puente Rayitos de Sol, en la Vía Evitamiento.

En conclusión, existe gran necesidad de inspeccionar la infraestructura de la ciudad para hacer las reformas necesarias y lograr así una verdadera política de inclusión social.