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El cine peruano también puede hacer películas de género, incluyendo batallas históricas, escenas de ultratumba y peleas de artes marciales, como se demuestra en la flamante "El último guerrero chanka".

En fase de post-producción para añadir algunos efectos sonoros, esta original película será estrenada en febrero en varias salas limeñas con las que la productora se encuentra en negociaciones, cuenta a Efe el director y guionista Víctor Amadeo Zarabia.

"El público peruano está cansado del cine realista o documentalista, nosotros queremos traer cine de género, con acción, aventura y fantasía", explica este cineasta de 31 años, que reconoce su deuda con el cine de artes marciales o el "gore".

En su reciente filme, un viejo hechicero asesinado hace 500 años por el pueblo chanka -que tiene fama de ser uno de los más aguerridos del Perú prehispánico-, regresa al presente, ayudado por los maleficios de una bruja, para vengarse de los descendientes de aquellos.

El hechicero se cobra varias víctimas, pero todo será en vano mientras no sacrifique a una mujer virgen. Aparece entonces el último guerrero chanka, experto en artes marciales, que se enfrentará al espectro.

Todas las escenas están ambientadas en la región de Andahuaylas (en el sur andino), de donde proceden los ckankas y también el mismo Zarabia, que prevé presentar un avance del filme el próximo martes en su ciudad.

El trailer de la película, disponible en Youtube, contiene escenas de oscuros seres regresados de la ultratumba, batallas históricas entre guerreros de pueblos rivales y espectaculares lides en los que los protagonistas emulan al mismísimo Jackie Chan.

En la cinta hay indudables guiños a "Kill Bill", de Quentin Tarantino, al "Señor de los anillos", de Peter Jackson, o a todo el cine de resucitados que quieren cobrarse su deuda de sangre.

"El último guerrero chanka" ha costado cerca de 80.000 soles (unos 29.000 dólares), que han sido financiados gracias a que Zarabia y otros socios tienen una productora con la que filman vídeos de corte social e institucional, pues -se queja- los patrocinadores no se han animado a apostar por el proyecto.

Zarabia quería hacer en un principio una película épica centrada en las glorias del pueblo chanka, pero reconoce que las complejas escenas históricas en las que tenía que vestir a un millar de figurantes excedían el monto del presupuesto, por lo que se limitó a quince minutos iniciales de introducción histórica filmados en sepia, y luego tuvo que dar un vuelco al guión.

-EFE-