La densa nube de contaminación que se registra en diversas localidades de China se debe al cambio de la temperatura ambiental entre el día y la noche, puesto que la población activa la calefacción provocando un repunte de la combustión de carbón.

La contaminación ha paralizado el tráfico y ha obligado a cerrar el aeropuerto, interrumpir las clases y suspender algunas líneas de autobuses públicos.

En la ciudad china Harbín, de casi 11 millones de habitantes, los pobladores sufren de la contaminación récord de la historia.

En Harbín es de 1000 el índice que mide los pequeños contaminantes llamados PM2.5 (o partículas con un diámetro de 2.5 micrómetros). La Organización Mundial de la Salud recomienda un nivel diario de no más de 20.

La problemática ambiental que está viviendo China en estos momentos encuentra explicación en ocho realidades escalofriantes que enumera la revista "The Week".