Al menos 13 personas murieron tras una intervención policial en una discoteca en Los Olivos. | Fuente: Jorge Callán/RPP

El Ministerio del Interior (Mininter) descartó el empleo de armas o gas lacrimógeno durante un operativo llevado a cabo el sábado en una fiesta en una discoteca ubicada distrito limeño de Los Olivos, que dejó el saldo de 13 personas fallecidas.

"Frente a la intervención policial, que no empleó ningún tipo de arma o bomba lacrimógena, los asistentes a la fiesta intentaron escapar por la única puerta de ingreso, atropellándose y quedando atrapadas entre la puerta y una escalera del local", precisan en un comunicado.

Este hecho había quedado descartado previamente por el general de la PNP, Orlando Velasco. "Descartamos totalmente el empleo de armas de fuego o gas lacrimógeno o cualquier otro medio. Es una desinformación que algunas personas están proporcionando", dijo a RPP Noticias.

El representante de la PNP respondió de esta forma a las versiones de familiares de las víctimas, que aseguraron que desde afuera del local pudieron observar cómo los agentes utilizaron dicha arma química para dispersar a los asistentes.

Además de las 13 personas que perdieron la vida, el Mininter indica que otras tres quedaron heridas, así como tres efectivos policiales "que intentaron liberar y auxiliar a las personas atrapadas".

Los testimonios

"Observé que los cuatro policías ingresaron al local y volvieron a salir y cerraron la puerta. Se escuchaba que las chicas gritaban que había balazos dentro de la discoteca. Los mismos oficiales habían tirado balazos y una bomba lacrimógena", contó una testigo y familiar de una de las víctimas a RPP.

"Al ver eso, las chicas han bajado al primer piso y el policía les cerró la puerta para que no salgan. Todos se han ido encima y se han empezado a asfixiar, la gente que hemos estado afuera hemos ido y ya no se podía abrir la puerta", agregó.

En tanto, otro testigo, que se identificó como amigo de uno de los fallecidos, sostuvo: "Parece que la Policía ha entrado y les ha tirado bomba lacrimógena y los ha encerrado, y parece que esa gente ha muerto asfixiada".

El incidente se registró en el establecimiento Thomas Restobar, ubicado en la avenida El Zinc 223, donde se habría promocionado un evento desde las 11 de la noche pese al toque de queda impuesto por el Gobierno para hacer frente a la COVID-19.

El general Velasco explicó que la información preliminar que les llegó daba cuenta de que dentro del establecimiento había entre 20 y 30 personas; sin embargo, al ingresar, encontraron alrededor de 120 en un espacio muy reducido.