Debido a un fenómeno atribuido al deshielo en el Ártico, por los menos 35.000 morsas corren el riesgo de morir en una remota playa de Alaska.

En los últimos días se ha llegado a multiplicar la cantidad de animales varados, puesto que inicialmente se habían calculado unas 1.500 morsas.

"Nuestra estimación más aproximada es 24 veces mayor", ahora, dijo Megan Ferguson, del servicio aéreo de control de los mamíferos marinos del Ártico.

Las poblaciones amenazadas en el Ártico abarcan desde los osos polares, zorros árticos y diversas especies de peces y mamíferos marinos.