Decenas de miles de limeños abarrotaron las playas de la Costa Verde y del sur de la capital en el primer domingo del año, para disfrutar de un buen momento y refrescarse de los inclementes rayos solares, a la par de recargarse de energía para reiniciar mañana sus labores habituales.

En un recorrido que se realizó por la Costa Verde, se pudo apreciar que las playas más solicitadas por los veraneantes fueron Cascadas y Sombrillas pertenecientes a Barranco y, la más concurrida de todas, Agua Dulce en el distrito de Chorrillos.

Familias enteras coparon cada metro cuadrado, sin dejar un espacio en blanco desde las primeras horas para disfrutar de la arena, el sol y el mar, “estirando” las celebraciones de Año Nuevo para gozar de un momento de recreación.

Quienes sufrieron para llegar a destino fueron los automovilistas toda vez que el circuito de playas lució sumamente congestionado.

En Agua Dulce, la multitud de veraneantes y vendedores, no dejaron un espacio libre miles de personas, tanto en la arena como en el mar, donde los bañistas se refrescaban por el fuerte calor.

Los productos de mayor salida fueron la cervezas bien heladas, seguido por los helados, así como bronceadores, bloqueadores de sol y lentes de todo tipo de modelos y precios para protegerse de los rayos solares.

También hicieron buen negocio, quienes alquilaban piscinas portátiles de todos los tamaños, las sombrillas, sillas y hasta ropas de baño.

Asimismo, fue la venta de pan calientito, gracias a los hornos portátiles que se pueden adaptar a una carretilla.

Tampoco faltaron los fotógrafos que llevan diversos muñecos de moda para que los veraneantes puedan tomarse la foto del recuerdo.

- Andina