Padres llevan a sus hijos a la Feria de Armas de Manila sin temor

El público recorre con tranquilidad los pasillos, sujeta con sus manos las armas exhibidas y las palpa con cuidado antes de decidir si las compran, ante la mirada de sus hijos.

Los rifles y pistolas de último modelo se exhiben y despachan en un ambiente familiar durante la feria de armas de Manila, en la que los padres demuestran su pasión armamentística delante de sus hijos.

La abundancia de armas de fuego y accesorios deleitan a los cientos de aficionados que acuden al recinto en el que se celebra esta feria bianual en la que participan unos doscientos comerciantes, una de las más aguardadas por el enorme número de filipinos que sienten pasión por éstas.

El público recorre con tranquilidad y curiosidad los pasillos y se detiene frente a los puestos, sujeta con sus manos las armas exhibidas y las palpa con cuidado antes de decidir si las compran.

Pese al tipo de género que está a la venta, el ambiente es muy distendido, los visitantes pasean con la misma naturalidad que lo harían en cualquier otro comercio y muchos se fotografían posando solos o en familia sujetando revólveres o rifles de gran calibre.

Por su parte, los vendedores no dan abasto para responder a las preguntas y peticiones de los clientes.

Los métodos para llamar la atención son diversos: uno de los comerciales acciona cada diez segundos su pistola eléctrica que emite descargas de 3.800 voltios, otro enumera a pleno pulmón las virtudes del arma que promociona y un tercero coloca a la entrada de su caseta una enorme cabeza de búfalo africano cazado en Zimbabue en 2008 con uno de los rifles que expone, con el fin de vender alguno.

"¡Esto es increíble! En ninguna feria del mundo he visto un ambiente tan distendido, una facilidad tan grande para interactuar con los clientes", exclama asombrado Sandro Amadini, un fabricante italiano especializado en la venta de armas a la Policía.

Según la web especializada Gunpolicy.org, en Filipinas hay más de 3,9 millones de armas legales en poder de civiles, sobre una población de 95 millones de habitantes.

Su elevado número se debe en parte a la facilidad para obtener una licencia tras estudiar un curso sobre leyes de tenencia de armas y otro sobre su manejo por un precio que ronda unos 100 euros (cerca de 122 dólares).

La feria de armas de Manila, que atrae a fabricantes y proveedores de todo el mundo, se celebra dos veces al año desde hace dos décadas.

EFE