Los comerciantes minoristas de los mercados de Lima tienen la opción de acudir a los diferentes mercados secundarios que hay en la capital para evitar algún desabastecimiento de productos ante al anunciado paro de 72 horas en La Parada, afirmaron este jueves representantes de Emmsa.

Ricardo Giesecke, presidente del directorio de la Empresa Municipal de Mercados S. A. (Emmsa), dijo que con la paralización los comerciantes de La Parada no perjudican a la Municipalidad Metropolitana de Lima, sino al consumidor.

"Espero que no genere desabastecimiento (el paro). Ahora existen mercados secundarios como el de Huamantanga (en el Cono Norte) o Makro, donde los minoristas podrían ir a adquirir productos para luego venderlos en los mercados pequeños. Antes, La Parada era el único centro de abastos grande, pero ahora hay otros secundarios", dijo,

Refirió que Emmsa hará un monitoreo de la medida de fuerza, pero apela a la comprensión de los comerciantes de La Parada para que depongan el paro y reanuden sus labores.
 
"En caso de existir problemas de desorden, allí tendría que intervenir la Policía Nacional", acotó.

Al responder a los cuestionamientos de los comerciantes de La Parada, Giesecke indicó que "hay mucha leyenda urbana" entre ellos, como que en Santa Anita, el nuevo mercado mayorista adonde se trasladarán, se pagará sólo con tarjeta.

"Eso no es así, se pagará con tarjeta, pero quien lo desee también podrá usar efectivo", detalló.

Sostuvo que esto evitará que los comerciantes minoristas que lleguen a Santa Anita lleven consigo grandes cantidades de dinero en horas de la madrugada, que es cuando se desarrollan las actividades en los mercados mayoristas.

"Eso evitará asaltos o robos", puntualizó.

Consultado sobre qué pasará con los trabajadores manuales, es decir, los estibadores de La Parada, indicó que sería bueno que se asocien en empresas para que presten servicio al nuevo mercado mayorista.

"En algunas cosas establecidas desde el siglo XVII a la fecha tenemos que avanzar. El sistema no puede atentar contra la salud de las personas", dijo al referirse a la gran cantidad de productos que los estibadores cargan sobre sus espaldas.

Precisó, además, que el precio que se paga por puesto en el nuevo mercado de Santa Anita incluye luz, agua, seguridad integral dentro y fuera del mercado y el costo de la estiba. El puesto más grande mide 32 metros cuadrados y su costo es de 4,600 nuevos soles, aproximadamente