De acuerdo con una investigación del Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado – Hideyo Noguchi, el tiempo prolongado de exposición a pantallas con la alteración del sueño y el ciberacoso incrementan significativamente la probabilidad de trastornos mentales.
Más de cinco horas diarias de pantalla aumentan en 450 % el riesgo de depresión en adolescentes, alertó una investigación realizada por el Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado – Hideyo Noguchi (INSM HD-HN), presentada en el boletín digital Salud Mental Hoy.
El estudio liderado por Alfredo Saavedra Castillo, director general del INSM “HD-HN”, advierte de manera contundente sobre los riesgos del uso excesivo de dispositivos digitales en el desarrollo emocional, cognitivo y físico de las poblaciones más jóvenes.
El artículo subraya que este no es el único factor de riesgo asociado, pues la evidencia también advierte que el tiempo prolongado de exposición a pantallas con la alteración del sueño y el ciberacoso incrementan significativamente la probabilidad de trastornos mentales.
El tiempo ideal para estar frente a una pantalla:
Ante esta evidencia cabe preguntarse cuánto es el tiempo de exposición a pantallas que no resulte perjudicial para niños y adolescentes. Saavedra ofrece estas recomendaciones a los padres de familia:
Menores de 2 años:
- Evitar completamente la exposición a pantallas (excepto videollamadas familiares supervisadas).
- Priorizar el juego físico y la interacción humana directa.
- No utilizar pantallas como medio de calma o distracción.
Niños de 2 a 4 años:
- Máximo 1 hora diaria de contenido educativo de calidad.
- Covisualización obligatoria con adultos que orienten el aprendizaje.
- Evitar contenidos sobreestimulantes o con publicidad.
- Establecer rutinas fijas y horarios predecibles.
Niños de 5 a 12 años:
- Limitar el uso recreativo a 2 horas diarias.
- Supervisar activamente contenido y contactos en línea.
- Mantener zonas libres de pantallas (dormitorio y comedor).
- Fomentar el uso creativo y productivo frente al consumo pasivo.
- Restringir el uso antes de dormir.
Adolescentes de 13 a 18 años:
- Máximo 2 a 3 horas diarias de uso recreativo.
- Evitar el uso nocturno (después de las 22:00 h).
- Promover la alfabetización digital crítica y la seguridad en línea.
- Fomentar la conciencia sobre la comparación social y sus efectos.
- Monitorear el bienestar emocional y ajustar los hábitos digitales según necesidad.
Recomendaciones transversales para todas las edades:
- Mantener una comunicación familiar abierta sobre el uso digital.
- Modelar hábitos saludables por parte de padres y cuidadores.
- Asegurar equilibrio entre pantallas, actividad física, sueño y socialización presencial.
- Evaluar periódicamente el impacto emocional y académico.
- Fortalecer la colaboración entre escuela y familia en la educación digital.
El Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado - Hideyo Noguchi hizo un llamado urgente a las familias, educadores y autoridades sanitarias a implementar estrategias preventivas, promover hábitos digitales saludables y proteger activamente a la población más joven frente a los riesgos del entorno digital.
Diversos estudios destacan que las adolescentes mujeres, los jóvenes de 12 a 14 años y aquellos con baja autoestima o escaso apoyo familiar son los grupos más vulnerables, presentando efectos negativos hasta tres veces mayores.