Los transportistas acatan la medida en protesta por la ola de extorsiones que sufren y denuncian que bandas criminales les exigen el pago de hasta 50 mil soles para no atentar contra sus vidas.
El miedo y la indignación han paralizado una de las rutas más transitadas del sur de la capital. Los conductores de la empresa de transportes San Bartolo —conocida por sus buses de color marrón que cubren la ruta Pucusana-San Miguel— han decidido suspender sus operaciones en los próximos días tras el asesinato de uno de sus compañeros en el distrito de Lurín.
La medida de fuerza fue adoptada en solidaridad con la familia de la víctima como una exigencia a las autoridades para que frenen la violencia que azota al gremio de transporte público.
Blanco de extorsionadores
La paralización responde a un problema crítico de inseguridad y cobro de cupos. Un chofer de la empresa denunció que las bandas criminales los tienen en la mira y les están exigiendo el pago de hasta 50 mil soles para permitirles trabajar sin atentar contra ellos.
Este reciente crimen no es un hecho aislado. Hace apenas dos semanas, en el mismo punto, en el paradero Llanavilla, ubicado en el kilómetro 23 de la antigua Panamericana Sur, otro conductor de la misma empresa fue acribillado a balazos mientras se encontraba en pleno recorrido y con pasajeros a bordo.
Deudos piden apoyo
En tanto, la madre del conductor asesinado pidió la intervención de las instituciones para no dejar a su familia en el abandono.
"Mi hijo tiene familia, tiene dos hijos y quisiera que me apoyen con eso. No sé, el Ministerio de la Mujer, el Ministerio de Transportes, que apoyen a mis nietos, porque se quedan desamparados", enfatizó.
Los transportistas de la ruta San Bartolo advirtieron que no retomarán el servicio hasta que el Gobierno y la Policía Nacional garanticen medidas de seguridad contundentes para operar sin riesgos.