Rosario Ponce López permaneció en la víspera por más de 10 horas en el despacho de la titular de la Segunda Fiscalía Provincial Penal de Arequipa, María del Rosario Lozada, en Arequipa, para brindar una ampliación de sus declaraciones, en el marco de las investigaciones por la muerte de su expareja Ciro Castillo-Rojo en el valle del Colca.

Según informó José del Carpio, abogado de Ponce López, la joven universitaria respondió entre 150 y 200 preguntas, aunque no quiso dar detalles de las mismas, al argumentar que el proceso es reservado.

Sin embargo, la verdad sería que Rosario echó a llorar cuando la fiscal Lozada le preguntó si Ciro la celaba constantemente.

La muchacha, acusada de homicidio, habría respondido "sí, es verdad", según dijeron fuentes del Ministerio Público a las que tuvo acceso Perú 21.

Revelaron además que la estudiante de 24 años narró entre llantos, cómo hizo para llegar a un claro, donde los rescatistas finalmente lograron ubicarla.

Ella narró que venciendo su débil estado, se arrastró hasta llegar a una zona visible del valle. Además, volvió a contar qué comió y cómo se refugió en una cueva para poder sobrevivir al frío intenso del Colca.

Rosario Ponce llegó a la diligencia a las 8 de la mañana, una hora antes de lo programado, a fin de eludir a la prensa y a la gente que se apostó en los exteriores de la sede del Ministerio Público de Arequipa.

Su abogado, Jorge Carpio afirmó que la de ayer fue la última citación en Arequipa.

De otro lado, denunció que Ciro Castillo-Rojo padre, quien acusa a Rosario de homicidio, tiene intereses económicos y políticos porque pretende postular a un cargo público.