El secretario de Estado, Marco Rubio, aclaró a congresistas que la administración Trump prioriza la adquisición pacífica del territorio danés, según reportaron varios medios estadounidenses.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, informó a legisladores que el presidente Donald Trump planea comprar Groenlandia en lugar de invadirla, según revelaron funcionarios estadounidenses citados por The New York Times.
Esta declaración se produjo durante una sesión informativa el lunes enfocada principalmente en Venezuela, pero donde los congresistas expresaron preocupación por las recientes afirmaciones agresivas de Trump y su asesor Stephen Miller sobre el territorio autónomo danés.
Ese mismo día, Trump solicitó a sus asesores un plan actualizado para adquirir Groenlandia, un territorio escasamente poblado gobernado por Dinamarca, miembro de la OTAN, y codiciado por su riqueza en minerales críticos y su posición estratégica en el Ártico.
Rubio no detalló cómo se llevaría a cabo la compra, pero minimizó la posibilidad de una acción militar inminente, según fuentes familiarizadas con las discusiones reportadas por The Wall Street Journal.
La Casa Blanca, por su parte, emitió un comunicado el martes afirmando que Trump considera "diversas opciones" para lograr este objetivo de seguridad nacional, sin descartar el uso de las fuerzas armadas, como indicó la secretaria de prensa Karoline Leavitt a CNN.
Declaraciones agresivas de la administración Trump
Stephen Miller, subjefe de gabinete de la Casa Blanca, intensificó las tensiones al afirmar en una entrevista con Jake Tapper de CNN el lunes que "obviamente, Groenlandia debería ser parte de Estados Unidos" y que "nadie va a luchar militarmente contra Estados Unidos" por el futuro de la isla.
"Vivimos en un mundo, en el mundo real, que se rige por la fuerza, que se rige por el poder. Estas son las leyes de hierro del mundo", agregó Miller, quien se negó a descartar una acción militar.
Estos comentarios siguieron a una publicación en redes sociales de su esposa, Katie Miller, quien compartió una imagen de Groenlandia con una bandera estadounidense y el título "PRONTO", justo después de la operación en Venezuela.
Trump, por su parte, declaró a periodistas a bordo del Air Force One el domingo que "Groenlandia está cubierta de barcos rusos y chinos por todas partes", aunque Estados Unidos ya mantiene una base militar allí, visitada por el vicepresidente J.D. Vance el año pasado.
Y este martes, la Casa Blanca reiteró en un comunicado que "el presidente Trump ha dejado bien claro que la adquisición de Groenlandia es una prioridad de seguridad nacional para Estados Unidos y es vital para disuadir a nuestros adversarios en la región ártica".
"El presidente y su equipo están analizando diversas opciones para alcanzar este importante objetivo de política exterior y, por supuesto, utilizar las fuerzas armadas estadounidenses siempre es una opción a disposición del comandante en jefe", agregó.
Reacciones ante las declaraciones de Trump
Líderes de seis países de la OTAN —Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia, España y Polonia— se unieron a la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, en una declaración conjunta este martes rechazando las afirmaciones de Trump sobre ocupar Groenlandia.
"Por lo tanto, la seguridad en el Ártico debe lograrse colectivamente, en colaboración con los aliados de la OTAN, incluido Estados Unidos, mediante la defensa de los principios de la Carta de las Naciones Unidas, como la soberanía, la integridad territorial y la inviolabilidad de las fronteras", declararon.
"Estos son principios universales y no cesaremos de defenderlos [...] Groenlandia pertenece a su gente [...] corresponde a Dinamarca y a Groenlandia, y solo a ellos, decidir sobre los asuntos que les conciernen", añadieron.
En una entrevista a una emisora danesa emitida el lunes, Frederiksen advirtió que un ataque militar estadounidense podría significar el fin de la OTAN.
Por su parte, el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, condenó la retórica de Washington.
"Nuestro país no es objeto de la retórica de las superpotencias", declaró el sábado. "Somos un pueblo. Una tierra. Y una democracia. Esto debe ser respetado. Especialmente por amigos cercanos y leales", afirmó.
Groenlandia, con 57.000 habitantes en 2,1 millones de kilómetros cuadrados, depende de la pesca y ayuda danesa, que cubre la mitad de su presupuesto, y ha solicitado una reunión con Rubio para dialogar respetuosamente.