Donald Trump
El Gobierno de Donald Trump ha puesto presión sobre Nicaragua para que frene ola de violencia. | Fuente: AFP

Estados Unidos ha puesto mano dura contra Nicaragua. Un comunicado de la Casa Blanca responsabilizó al presidente de ese país Daniel Ortega y a su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo de la violencia que ya dejó un saldo de unos 350 muertos desde abril pasado. 

En el documento divulgado este lunes, la Casa Blanca pasó revista a las medidas adoptadas, en especial la sanción a tres funcionarios nicaragüenses, paso que consideró "el inicio, no el fin, de potenciales sanciones". Además restringió el otorgamiento de visas a funcionarios nicaragüenses que hayan tenido cualquier relación con represión a protestas o actos de violencia.

Según la nota, la Casa Blanca tramitó la devolución de automóviles que habían sido donados a la Policía Nacional de Nicaragua y que habrían sido utilizados en la represión, y además ha bloqueado nuevas donaciones de equipos a las fuerzas de seguridad.

"Estados Unidos continúa condenando las atrocidades en Nicaragua y exige la liberación de los detenidos injustamente e identifique a aquellas personas cuya participación en esta violencia califica para la imposición de sanciones", señala el texto. 

Presión en aumento

El pasado martes, el vicepresidente Mike Pence ya había exigido a Ortega el fin de la violencia en Nicaragua, que consideró "patrocinada por el Estado". En un mensaje publicado en Twitter, Pence también pidió que se anticipen las elecciones presidenciales del 2021 al 2019.

Más tarde, durante una ceremonia sobre libertad religiosa que se realizó en el Departamento de Estado, Pence aseguró que en Nicaragua el gobierno "está virtualmente en guerra con la Iglesia Católica" y personas "armadas con machetes (...) han atacado templos y propiedades de la iglesia". Sin embargo, Ortega ofreció en la semana una entrevista al canal de TV estadounidense FoxNews en la que descartó renunciar a la presidencia.

(Información de AFP). 

Daniel Ortega sostiene que Estados Unidos y otros países conspiran para sacarlo del poder. No confía en la Iglesia Católica como mediadora del diálogo porque le han pedido adelantar las elecciones.
Daniel Ortega sostiene que Estados Unidos y otros países conspiran para sacarlo del poder. No confía en la Iglesia Católica como mediadora del diálogo porque le han pedido adelantar las elecciones. | Fuente: AFP