La posición de los Chalecos Amarillos: “La ira social viene de las condiciones de vida en Francia”

Arturo Moró, miembro del movimiento social que surgió en Francia el pasado noviembre, estableció contacto con RPP Noticias por primera vez y expresó el fastidio que existe en la población hacia el presidente Emmanuel Macron ya que su gobierno ha brindado respuestas falsas.

Las protestas contra el gobierno de Macron se vienen realizando desde noviembre pasado. | Fuente: AFP | Fotógrafo: LUCAS BARIOULET

Arturo Moró, miembro del grupo social 'Los Chalecos Amarillos' que nació el pasado mes de noviembre en Francia a propósito del aumento del impuesto en el precio de la gasolina, estuvo en RPP Noticias y contó sobre la posicón que mantienen sus miembros contra el gobierno de Emmanuel Macron. 

El activista señaló que las constantes marchas que se vienen produciendo, cada sábado desde el 2018 en París, son producto de "la ira social por las condiciones concretas de la vida en Francia". 

Moró contó que hasta la fecha, los 'Chalecos Amarillos' han "logrado reinvindicar más cosas" como el aumento del sueldo mínimo. Además, señaló que si bien el movimiento nació siendo de izquierda, ahora se consideran "progresistas". 

Malestar ciudadano 

El 'Chaleco Amarillo' indicó que como respuesta del Gobierno, se ha indicado que estas constantes manifestaciones son financiadas y apoyadas desde el extranjero. 

"El gobierno intenta decir que el movimiento viene de afuera y no asume que este movimiento es resultado de su política. Dicen que son los 'italianos populistas', que es financiado por Vladimir Putin", señaló. 

Protestas

El movimiento de los "chalecos amarillos", que comenzó como una revuelta contra el alza de un impuesto sobre los combustibles, se ha convertido en protestas semanales en toda Francia contra la política fiscal y social del presidente Emmanuel Macron.

El colectivo "Desarmar", un grupo local que hace campaña contra la violencia policial, ha documentado 98 casos de heridas graves desde las primeras protestas nacionales, incluyendo 15 casos de personas que perdieron un ojo, sobre todo por el uso de balas de goma por parte de la policía. 

Pese a las críticas, el ministro del Interior, Christophe Castaner, defendió el uso de balas de goma para mantener el orden público. Sin esta arma, la policía no tendría otra opción más que el "contacto físico" y habría "muchos más heridos", estimó.

Las protestas seguirán en varias ciudades del país. Mujeres "chalecos amarillos" convocaron una manifestación en París, similar a un evento pacífico que organizaron el pasado 6 de enero.

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