Lima ya respira rock. Quizás no en las radios como muchos quisieran, y los espacios para ver grupos nuevos sean reducidos, pero cuando se trata de reunir a miles de personas en un mismo recinto para disfrutar de música durante más de 12 horas, el Vivo x el Rock es la excusa perfecta.

Esta edición prometía un cartel más variado y sin muchas repeticiones en comparación a años anteriores, además de la gran expectativa por los debuts en nuestra capital de Garbage y Papa Roach.

Cuota nacional. Desde antes del mediodía, los primeros acordes ya iban sonando en el Estadio San Marcos. Los nacionales 6 Voltios, Libido, Amén y Mar de Copas abrieron el espectáculo y a pesar de la hora, el público ya se hacía presente para la maratón rockera.

El sol calentaba con intensidad, el estío era insoportable, pero aún era temprano para arrepentirse. El público que empezaba a llenar el recinto sanmarquino trataba de resguardarse bajo las zonas de descanso que la producción del show puso a disposición de los asistentes.

División Minúscula e Ill Niño (que llegaba por primera vez a Lima) abrieron el cartel internacional. Seguidamente, los colombianos Aterciopelados se reencontraron con el público peruano y José Madero (cantante de Pandx) hizo lo suyo con su set solista, en el que presentó algunos covers y canciones propias. Los más acérrimos extrañaron las canciones de la banda mexicana.

 

Fuera de control. Para las 3:00 de la tarde, el estadio ya estaba repleto de personas, entre público y vendedores de cerveza que estuvieron más que solicitados en esta edición del festival. A esto sumamos los food trucks que ya empezaban a mostrar largas colas de gente que esperaba llenar el estómago para todo lo que se venía. 

Hoobastank volvió a reencontrarse con el público del Vivo x el Rock con un show "fuera de control", como una de sus canciones más conocidas. La banda estadounidense realizó un show sólido, marcado por un potente sonido y que tuvo clásicos temas como "Out of Control", "Crawling in the Dark" y la infaltable "The Reason".

Al finalizar su presentación, de inmediato Miguel Mateos le puso la cuota ochentera a un festival que supo variar los géneros para todo tipo de público. "Cuando seas grande", "Obsesión", "Tirá para arriba", entre otras, hicieron saltar a asistentes de todas las edades.

El momento de Simple Plan llegó y muchos de sus fans ya se habían ubicado lo más cerca posible al escenario. La banda presentó un show correcto, aunque sorprendió verlos tocar sin bajista por momentos, y utilizar secuencias pregrabadas. "Crazy", "Perfect", así como una versión punk pop de "Uptown Funk" (Mark Ronson ft. Bruno Mars) estuvieron en su repertorio.

Rock para los duros. Mientras Simple Plan hacía lo suyo en uno de los escenarios, en el estrado contiguo gran cantidad de público ya empezaba a concentrarse para esperar uno de los actos más potentes de la jornada. Los canadienses Sum 41 volvían a Lima y a un Vivo x el Rock para realizar la presentación más ruda de esta edición. 

Aunque el sonido saturaba por momentos, eso no le importó a los seguidores de la banda. El pogo se hizo extremo e incluso la banda debió parar a mitad de su performance para solicitar asistencia médica, pues alguien del público se había desmayado.

Afortunadamente la ayuda fue inmediata y la persona auxiliada, solo así el grupo pudo continuar su show que incluyó temas como "Still Waiting", "The Hell Song", "We're All to Blame", "We Will Rock You" (Queen) y cerró con una brutal performance de "Fat Lip" en el todos terminaron ─literalmente─ con el labio hinchado. 

Tras la devastación dejada por Sum 41, los ánimos se apaciguaron un poco con la soberbia presentación (y debut en nuestra capital) de Garbage. La banda liderada por la hipnotizante Shirley Manson hizo gala de un sonido impecable y un soberbio performance que tuvo temas como "I Think I'm Paranoid", "Stupid Girl", "Cherry Lips", "Subhuman", entre otros. Se extrañó a Butch Vig ─productor de Nirvana y Foo Fighters─ en la batería, pero el grupo supo suplir la ausencia.

Viva la cucaracha. Tras Garbage, el argentino Fito Páez volvió al encuentro del público peruano con un show que destacó por su formato rockero y que no dejó lugar para el aburrimiento. El legendario cantante no solo hizo gala de un gran momento, sino que tuvo el gesto de tocar una canción más tras finalizado su show, pues los estadounidenses Papa Roach aún no estaban listos.

Otra de las llegadas más esperadas de la noche fue precisamente Papa Roach. La banda liderada por Jacoby Shaddix (quien se lució como frontman) puso al público a saltar y pogear con intensidad. Un pequeño detalle con su presentación fue que las canciones estaban afinadas en un tono más bajo por lo que muchos no las identificaban como en los discos.

"Between Angels and Insects", "Getting Away With Murder", "Hollywood Whore", la versión acústica de "Scars" cantada en español e inglés, así como la entrañable "Last Resort" fueron parte de su show y le devolvieron parte de la nostalgia dosmilera a miles de asistentes.

Fabulosos con todas sus letras. Con un nuevo disco bajo el brazo que se llevó elogios en la última edición de los Latin Grammy, Los Fabulosos Cadillacs tomaron por asalto el escenario del Vivo x el Rock dejando en claro que son una de las bandas más importantes de la región. La fabulosidad de su sonido y su ejecución quedó más que clara, con temas de su último disco "La salvación de Solo y Juan", además de clásicos como "Matador", "Mal Bicho", "El genio del dub", "El León Santillán", "Calaveras y Diablitos", entre otros.

Haciendo un paréntesis, a estas alturas del festival todo aquel que se acercaba a la zona de baños ya empezaba a tropezar con decenas de personas dormitando bajo carpas colocadas por la producción, o en plena cancha al final de la zona Campo. Para algunos fue difícil soportar tantas horas parados, mientras otros prefirieron beber como si no hubiera mañana y se perdieron a los mejores actos de la noche.

Volviendo a nuestra capital después de seis años, los irlandeses The Cranberries subieron al escenario pasada la medianoche para los miles que aún aguardaban por ellos. La encantadora Dolores O'Riordan lució su impecable voz en temas como "Linger", "When You're Gone", "Dreams", "Salvation", y ─por supuesto─ la infaltable "Zombie".

Cierre madrugador. Para las 2:00 de la mañana, y con una gran cantidad de público aún, el líder de Creed ─Scott Stapp─ volvió a presentarse en Lima pero esta vez acompañado de un banda distinta, aunque con un repertorio que casi en su totalidad incluyó canciones de su grupo original. Clásicos como "Bullets", "Are you ready?", "What if", "One" y "My Sacrifice" fueron disfrutados por el paciente público que lo recibió de la mejor manera.

Para clausurar la edición 8 del Vivo x el Rock, las bandas Los Pericos y Gondwana le bajaron las revoluciones a la noche con una cuota de paz y amor a ritmo de reggae. Como ya se había anticipado, el festival duró hasta más de las 4:00 de la mañana, garantizando más de 15 horas de música ininterrumpida.

Balance final. Aunque muchos se quejaban en redes sociales de que "siempre repiten las mismas bandas" o que "no todos los grupos que tocan son de rock", el festival Vivo x el Rock le calló la boca a sus detractores al convertirse en una marca que brilla con luz propia, y que se está consolidando como uno de nuestros espectáculos bandera para la región. Cierto, aún hay mucho por mejorar pero el panorama es prometedor y el rock puede ser tan masivo como otros géneros en nuestro país. Quienes decían que el Perú no es un país rockero, pueden ir cuidando sus palabras. Esperamos con ansias la edición número 9.

 


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