Percy Céspedez es reconocido a nivel nacional e internacional por ser uno de los principales promotores de la industria musical-audiovisual peruana. Director de decenas de videoclips que han llegado a los número 1 en distintos rankings, ha trabajado con la mayoría de artistas nacionales más importantes del medio musical, y su trabajo ha llegado a ser visto en gran parte de Latinoamérica.

Sin embargo, a sus más de cuatro décadas de vida, Percy se confesó a sí mismo un "workaholic" desesperado que no podía mantener a raya su propia vida, poniéndola en riesgo más de una vez por su constante coqueteo con el stress. Quizás muchos no lo saben, pero el director de "Inmortales" (Cementerio Club), "Algún Día" (Adammo), "Un nuevo mundo sin ti" (Kalimba) y ahora recientemente "La Pantalla" de Bareto y "Alfa y Omega" de Pisko, es diabético y ha vivido constamente al límite de su integridad.

"Yo soy diabético, llegué a pesar 100 kilos, mi vida estaba descontrolada, y como audiovisual sentía que me intoxicaba consumiendo productos audiovisuales de mi país", nos cuenta, como preámbulo a esta entrevista, en la que no solo habló de sus próximos lanzamientos con Alicia Robertson, Susan Green y Nina Mutal, sino también de su decisión de vivir en Manhattan (EE.UU.), una ciudad con la que se siente totalmente identificado.

"No es que no quiera a mi país, la gente puede pensar que me estoy yendo a radicar allá o a buscar el sueño americano... yo solo estoy yendo a hacer mi vida personal. Soy una persona muy introspectiva, me gusta mi soledad y Manhattan es una ciudad para gente sola y que persigue un sueño", señala.

Cuando decidió irse, cansado de expresar su opinión sobre el bajo nivel de los contenidos audiovisuales en el Perú y el énfasis de los canales por hacer famosos a personas que "no reúnen los requerimientos mínimos para ser llamados artistas", fue duramente criticado abiertamente en sus redes sociales; sin embargo, Percy sintió que ya era momento de cumplir los sueños de una lista que tenía empolvada desde hace mucho.

"Llegó un momento en el que sentía que había logrado todos mis sueños a nivel profesional, pero había dejado de lado mis sueños que no están relacionados al trabajo. Por eso quise irme del país, no a radicar, sino a vivir mi vida personal. He dejado de ser un workaholic, y me doy tiempo para seguir haciendo mi trabajo, pero también buscar otras cosas que me llenan mucho", confiesa.

La pregunta cayó de madura luego de esta confesión, y simplemente Percy se encargó de completarla: ¿Eres feliz?. "Nunca he sido tan feliz en mi vida, como lo estoy siendo en el 2015", agrega.

Tras hablar de sus próximos lanzamientos, la consulta sobre saber qué más tiene en mente el inquieto realizador audiovisual recibió una respuesta sincera y bastante calma.

"Mi proyecto más importante es el controlar mi vida, y ser una persona completamente feliz. Yo no te puedo negar que durante muchos años he tenido una carrera con muchas satisfacciones pero siempre quedaba la satisfacción personal presente. Yo creo que lo queda del 2015 y parte del 2016 estaré enfocado prioritariamente en cumplir y ser un cazador de sueños", puntualiza con una sonrisa en los labios, una sonrisa de satisfacción de que a sus 41 años, Percy Céspedez ya no solo se dedica a cumplir los sueños de los artistas a los que dirige, sino también se dedica a cumplir los suyos propios.

Rob Reyna (@rob_core)