Áncash: El rescate de una cabeza clava perdida hace 67 años

La escultura perteneciente a la cultura Chavín fue hallada el pasado 12 de octubre en el río Mosna, distrito de San Marcos, provincia de Huari.

Hace unos días, para ser más exactos el pasado 12 de octubre, fue rescatada de las aguas de río Mosna, en el caserío de Lucma, distrito de San Marcos, provincia ancashina de Huari, una escultura lítica perteneciente a la cultura Chavín.

Me refiero a una de las cabezas clavas, de una antigüedad de más de 800 años antes de Cristo, la misma que al igual que muchas otras piezas arqueológicas, desapareció hace más de 67 años, a consecuencia de un aluvión.

El hallazgo de la escultura de piedra

Aquel día, el escultor del Museo Nacional de Chavín, Saulo Gambini, se encontraba pescando en el río Mosna, cuando de repente divisó que la escultura de piedra de granito estaba recostada en las riveras del río, por lo que comunicó inmediatamente el hallazgo.

Fue así que el personal del proyecto de excavaciones del Museo y del Monumento Arqueológico Chavín, se desplazó hasta el lugar y con la ayuda de una camilla, elaborada con palos de eucalipto y sogas, lograron extraerla de las aguas del río.

Con la escultura de aproximadamente 150 kilos de peso entre sus manos, los trabajadores tuvieron que escalar unos 80 metros para llegara hasta la carretera y finalmente, poder trasladarla al Monumento Arqueológico, donde permanece hasta la fecha.

Según el director del Monumento Arqueológico Chavín, Enrique Muñoz Medina, los rasgos de la cabeza clava están bastante dañados y borrosos, debido a que fue arrastrada por el aluvión y estuvo expuesta a la erosión. Sin embargo, indica que se puede distinguir los ojos, la nariz, la boca y la mejilla derecha.

Explica, además, que se trata de una escultura antropomorfa, es decir, pertenece al grupo de cabezas clavas que tienen características de humanos y de animales, pero, aclara, que a diferencia de las esculturas de la cultura Chavín, esta no tiene moño.

Señala, además que hay otro grupo de cabezas clavas que representan fielmente los rasgos humanos con ciertas expresiones, como el acto de silbar, pensar, el seño fruncido, incluso, se ven arrugas en las mejillas, por lo que se deduce que son retratos de personas adultas.

La desaparición de las cabezas clavas

Muñoz cuenta que el arqueólogo Julio C. Tello, conocido como el "Padre de la Arqueología Peruana" dedicó parte de su tiempo a recolectar cabezas clavas, lápidas, cornisas y demás piezas arqueológicas de la cultura Chavín, las cuales guardó celosamente en una antigua capilla construida sobre el edificio C del Monumento Arqueológico Chavín.

Sin embargo, el catastrófico aluvión que se registró en el año 1945 en Áncash arrasó con el templo, y con ello las esculturas desaparecieron. Una de ellas es la cabeza clava encontrada el pasado 12 de cotubre en el río Mosna.

Las cabezas clavas, que se perdieron a consecuencia del fenómeno natural, estaban colocadas en las fachadas de los edificios A, B, C y D del Monumento, pero los muros se derrumbaron.

Una pieza importante para el estudio de los chavines

El director del Monumento Arqueológico Chavín, Enrique Muñoz, destaca la importancia del hallazgo pues, según dice, se trata de una valiosa pieza que ayudará a conocer las técnicas y detalles ornamentales que utilizaron los chavines para elaborar sus esculturas.

Refiere, también, que este hecho es como haber recuperado parte de nuestra cultura, motivo por el cual expresó su deseo porque ciudadanos conscientes y responsables ayuden a ubicar las esculturas que aún están perdidas.

En el Museo Chavín y en el Monumento Arqueológico, en la actualidad existen alrededor de 70 cabezas clavas. A ellas se sumará la escultura hallada hace unos días, luego de ser sometida a los análisis correspondientes, así como a los trabajos de limpieza y mantenimiento en el laboratorio de conservación del Museo.

Por: Yanet Reyes

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