El padre Luis Núñez del Padro estuvo 37 días en la unidad de cuidados intensivos, a causa del nuevo coronavirus.
El padre Luis Núñez del Padro estuvo 37 días en la unidad de cuidados intensivos, a causa del nuevo coronavirus. | Fuente: Andina

El padre Luis Núñez del Prado (47), sacerdote en una parroquia de Villa María del Triunfo, fue el primer hospitalizado en una unidad de cuidados intensivos tras contraer la COVID-19. Este sábado dejó ese espacio, luego de 37 días, para pasar a la unidad de cuidados intermedios en el hospital Edgardo Rebagliati Martins.

Los verdaderos ángeles son los médicos, las enfermeras y todo el personal. Son verdaderos ángeles que son un signo de la vida. Trabajan mañana, tarde y noche sin desfallecer con todas las condiciones que tienen”, sostuvo al dominical Panorama.

El sacerdote presentó complicaciones debido a que tenía diversa anomalías, entre ellas diabetes, obesidad mórbida y un problema renal. “El padre ha tenido un problema pulmonar y un problema hepático que se ha ido solucionando poco a poco”, explicó Juan Santillana, gerente general de la Red Prestacional Rebagliati.

El religioso se encontraba muy mal debido a que el nuevo coronavirus le había producido una neumonía y su salud se agravó por un mal hepático, luego de recibir la medicación, por lo que tuvieron que cambiarle la medicación.

¿Cómo se contagió el sacerdote?

Cuando se conoció su caso, el padre Omar Sánchez, quien asistió a Núñez del Prado desde que reportó los primeros síntomas, dijo a RPP que el sacerdote no realizó ningún viaje al extranjero en los últimos meses, con lo que descartó que se haya contagiado con la neumonía de Wuham fuera del país.

Sánchez relató que su colega empezó a sentir malestar y acudió con fiebre a una clínica, donde le recetaron inyecciones tras recibir un diagnóstico de amigdalitis. Tras esto regresó a sus actividades en la parroquia de San Gabriel del distrito de Villa María del Triunfo.

Sin embargo, días después, el sacerdote de 47 años fue llevado de regreso a la clínica porque "empezó a sentir que no tenía aire" y luego fue trasladado de emergencia al hospital Edgardo Rebagliati, donde llegó con un cuadro de shock y fue conectado a una máquina de oxígeno.