Los pobladores de la ciudad de Mochumí (Lambayeque) están a la merced de las enfermedades infectocontagiosas, debido a que el sistema de desagüe colapsó, tras 4 días de fuertes lluvias y las aguas servidas forman grandes charcos y las calles están llenas de barro que emana olores fétidos, convirtiéndose en un peligro latente para la salud de la población.

El alcalde distrital Alexander Rodríguez, indicó que el problema del alcantarillado en Mochumí, viene desde el año pasado cuando las obras del cambio de las redes de agua y desagüe fueron mal ejecutadas –esto investiga la Fiscalía y el Poder Judicial-, agravándose el problema por las lluvias que atoraron los buzones al discurrir agua con lodo.

En el Centro de Salud de Mochumí señalaron que aparte de la molestia que causan los fétidos olores que se incrementan por el fuerte sol al medio día, hora del almuerzo, se suman los efectos en la salud de los niños, pues se están registrando infecciones en la piel de brazos y caras.

A eso se suma que en algunas calles, la población está sin poder beber el agua potable debido a que por estar mal instaladas las redes de agua y desagüe, hay filtraciones y por los caños cae agua pestilente.

Lea más noticias de la región Lambayeque