Duras críticas ha recibido la alianza de Nuevo Perú con el partidos Perú Libre. | Fuente: Facebook Vladimir Cerrón/Congreso

El partido de izquierda progresista Nuevo Perú llegará a las elecciones parlamentarias de 2020 envuelto en una compleja polémica debido al anuncio de su unión con Juntos por el Perú y Perú Libre, cuyo líder, Vladimir Cerrón, es asociado a homofobia, misoginia, xenofobia y corrupción.

Una forzada medida que el Consejo Nacional de Nuevo Perú consideró necesaria para postular a las elecciones parlamentarias de enero de 2020, debido a que Nuevo Perú, tras su separación de la también izquierdista Frente Amplio, no cuenta con una inscripción ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), mientras que Juntos por el Perú y Perú Libre sí.

"Nuestra participación se dará dentro de una plataforma electoral unitaria conformada por fuerzas políticas, sociales y ciudadanas, sobre la alianza legal entre Juntos por el Perú y Perú Libre, y en acuerdo político con el Nuevo Perú", oficializó el Consejo Nacional en un documento difundido el pasado 19 de octubre.

En el mismo, también explicaron la importancia para el movimiento de participar en las elecciones legislativas de 2020, debido a que señalaron tienen "el convencimiento" de que el Perú "vive un momento político trascendental, en el cual urge empujar una salida democrática popular y constituyente a la actual crisis de régimen".

"Por ello, es importante la mayor articulación de las fuerzas de izquierda. Críticas del neoliberalismo, progresistas y democráticas, organizaciones sociales y ciudadanas, de modo que puedan constituir una alternativa de poder y gobierno para el país", agregaron.

1. Renuncia de figuras de bancada

Una posición que, no obstante, llevó a que durante la semana se hicieran públicas diversas renuncias, entre ellas las de los excongresistas Richard Arce, Horacio Zeballos, Marisa Glave, Indira Huilca y Tania Pariona, críticas a esta unión.

"Creo que es un error la alianza electoral que han decidido impulsar, alianza que se proyecta no sólo para el proceso electoral de 2020, sino para el 2021 y 2022. Pero en los últimos días tengo la certeza que el mayor error cometido es procesar así una decisión gravitante para un proyecto político que generaba tanta ilusión como el que hemos compartido hasta hoy", expresó el jueves pasado Glave en Twitter.

Posición a la que respondió Verónika Mendoza, líder del Nuevo Perú, en un comunicado, señalando que "hay quienes tienen la preocupación legítima por los riesgos y costos que implica este paso. Valoro mucho sus opiniones y las respeto. Les reitero también mi absoluto compromiso con los sueños que compartimos".

Cinco excongresistas de la bancada de Nuevo Perú presentaron sus renuncias por la alianza. | Fuente: Congreso

2. Corrupción y homofobia

La preocupación por la unión con Perú Libre responde, entre otros motivos, a que su líder, el suspendido gobernador de Junín, Vladimir Cerrón, ha sido condenado a 4 años y 8 meses de cárcel por negociación incompatible y aprovechamiento del cargo en el caso de las obras de saneamiento en La Oroya durante su primera gestión como gobernador, entre 2011-2014.

Si bien esta medida fue variada luego por el Poder Judicial a 3 años y 9 meses, por lo que Cerrón pudo salir de prisión, no obtuvo la nulidad de su condena, tal como lo solicitó su defensa.

Se suman también sus posturas en contra del enfoque de género en el currículo escolar, en un país donde a la fecha se cuentan más de 120 feminicidios, al que se ha opuesto señalando en sus redes sociales que "nuestro pueblo lleno de valores familiares jamás podrá aceptarlo".

Así como también contra las libertades de las poblaciones LGTBI, al opinar que "como partido de izquierda, respetamos la vida privada de cada uno de ellos. Lo que no podemos tolerar es que haya luego una adopción de alguien que no ha elegido ese patrón cultural que no es el habitual en el Perú", apuntó en una entrevista en Latina en su campaña electoral por la presidencia en 2016, a la que posteriormente renunció a continuar.

Se suma a esta unión, la alianza con Juntos por el Perú, del ex primer ministro del segundo gobierno de Alan García, Yehude Simon, quien en las últimas semanas se vio involucrado en el caso Lava Jato en Perú, al ser nombrado por el exrepresentante de Odebrecht en Perú, Jorge Barata, como uno de los dos posibles personajes detrás del codinome Sipán, a quien se le habría entregado sobornos.

Simon negó esta acusación y pidió que Barata "aclare muy pronto a quién le entregó dinero". Asimismo, señaló que se allanará "100% a las investigaciones que la Fiscalía pudiese abrir" y que pedirá suspensión de su militancia partidaria.

3. Una crisis mayor en el interior

La crisis en la izquierda ha puesto sobre el tapete la fractura tanto generacional como geográfica, donde algunos analistas políticos diagnostican posturas distintas entre Lima y las demás regiones; así como también la situación aparentemente irreconciliable entre el Frente Amplio, de Marco Arana, y el Nuevo Perú, de Mendoza, que habría empujado a esta polémica unión.

"El acuerdo entre Nuevo Perú y Perú Libre esconde problemas muy profundos de la izquierda, como la fractura generacional, la relación entre las provincias con Lima, la existencia de una clase media que ahora es liberal, y el contexto del peso mediático", apuntó a Ideeleradio el analista político Alberto Adrianzén al reflexionar sobre el tema.

En entrevista con RPP Noticias, Enrique Fernández Chacón, precandidato a las próximas elecciones congresales, calificó de "antinatural" la alianza y consideró que esta decisión "es una nueva frustración para la gente que los sigue".

"Cuando uno pierde el rumbo o la brújula, puede irse hasta donde lo arrastre el viento como una veleta. Muchas ambiciones personales y creo que eso es lo que precisamente prima no solo en ella (Verónika Mendoza), sino en la gente que la acompaña", señaló.

Con información de EFE

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