Llega a más de mil la cifra de venezolanos en Chiclayo

La policía ha intervenido hasta el momento a 600 ciudadanos que trabajan como ambulantes en el centro de Chiclayo.
Venezolanos en la ciudad de Chiclayo | Fuente: RPP | Fotógrafo: Henry Urpeque Neciosup

Cada día crece de manera acelerada la presencia de ciudadanos venezolanos que llegan a la ciudad de Chiclayo, región Lambayeque. Y si bien la Policía de Seguridad del Estado ha intervenido a 600 extranjeros hasta el momento, se calcula que la cifra de ciudadanos se duplica en las calles en la actualidad.

El Jefe de esta dependencia Mayor PNP Renzo Reggiardo, detalló que son muy pocos los ciudadanos venezolanos que han tramitado su Permiso Temporal de Permanencia (PTP) y la Oficina de Migraciones no viene brindando las facilidades necesarias, para que los extranjeros puedan regularizar su situación en esta zona norteña.

“Todos se dedican al comercio ambulatorio, se les está interviniendo pero enseñan su permiso y no hay problemas por ahora. Los que ingresaron hasta agosto del año pasado lo tramitaban en la oficina de Migraciones de acá, desde agosto a la fecha deben ir hasta Lima para solicitar este permiso”, indicó.

Testimonios de Venezolanos

Angel Tricase es un Ingeniero Informático que llegó en octubre pasado a Chiclayo, él se dedica todos los días a la venta de kekes venezolanos y ha encontrado en esta ciudad un lugar para poder sacar adelante a su familia, lejos de la inseguridad y el desempleo que dejó en su País.

“No es fácil, pero acá en Chiclayo la gente nos apoya mucho. La gente es muy amable, y no como en otros Paises donde están tratando muy mal a nuestros hermanos venezolanos. Nuestras familias allá no tienen para comer, para las medicinas. Queremos salir adelante trabajando, eso nada más” indicó.

Por su parte Luis Enrique Velásquez Reyes, Ingeniero Civil de profesión y natural de la Isla de Margarita en Venezuela, contó que está reuniendo dinero para traer a su familia, porque están sufriendo mucho en ese País.

“Para traerlos necesito 200 dólares, para reunir ese dinero necesito trabajar por lo menos 10 años en mi país, es muy costoso. Pero seguimos trabajando sin vergüenza” agregó, mientras ofrece sus jugos de maracuyá.

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